En una publicación de Truth Social, Trump declaró que los disturbios, que están teniendo lugar en París y otras grandes ciudades francesas, se deben a "nada menos que la inmigración en masa fuera de control" y no tratan, a su parecer, "sobre las escuelas".
Estas revueltas de alumnos de secundarias, que comenzaron el 17 de septiembre en un liceo a las afueras de París y se extendieron posteriormente por toda Francia, para exigir mejores condiciones en los centros y en la organización de los estudios, contó hoy con el respaldo de varios sindicatos y de partidos franceses de izquierda.
Los manifestantes rechazan los recortes en el sector público y las protestas congregan hoy a decenas de miles de personas a favor de una mejor educación en las principales ciudades francesas.
Desde mediados de septiembre hasta hoy, se han registrado 200 estudiantes heridos y más de 5.000 arrestos en todo el país, además de destrozos en los centros educativos y en mobiliario urbano ya evaluados en varias decenas de millones de euros.
El Ejecutivo aceleró la tramitación de una ley para obligar a los padres de los menores a pagar los actos vandálicos de sus hijos. Al mismo tiempo, al menos el 10 % de los institutos han visto su funcionamiento perturbado por los piquetes y bloqueos.