Están en juego 27 de los 81 escaños del Senado, una cámara que se renueva por tercios cada dos años y que ahora está controlada por la oposición.
Los resultados finales oficiales publicados este domingo sobre la primera vuelta celebrada el viernes y el sábado indican que cinco candidatos de la oposición lograron un escaño al superar el 50 % de los votos, mientras que ninguno de la formación de Babis consiguió imponerse en la primera vuelta.
Así, 22 escaños se decidirán en la segunda vuelta los próximos 16 y 17 de octubre, cuando la formación de Babis, la Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO), contará con 13 candidatos frente a los 26 de distintos partidos y coaliciones opositoras.
Los dos socios minoritarios de ANO en el Gobierno no han logrado que ninguno de sus candidatos llegue a la segunda vuelta.
Aunque la Cámara de los diputados es responsable de la tramitación de las leyes, el Senado puede bloquear reformas constitucionales y participa en la aprobación de los nombramientos de los jueces del Tribunal Constitucional, por lo que constituye un contrapeso al Ejecutivo.
En las elecciones municipales celebradas también el pasado viernes y sábado, ANO se impuso en seis capitales regionales, dos menos que en 2022, pero no obtuvo un buen resultado en Praga, donde domina la oposición, según recoge Radio Praga.
En la capital, la ciudad más importante del país con 1,4 millones de habitantes, la coalición municipal saliente de conservadores, centristas y progresistas mantuvo su dominio, aunque con cambios en el reparto de fuerzas.
Mientras que los centristas de STAN fueron los más votados con el 23,2 %, (15,4 puntos más) sus socios conservadores de SPOLU bajaron al 22,1 % (-2,6) y los progresistas de Piratas cayeron al 9,4 % (8,3 puntos menos).
La formación de Babis, por su parte, cayó al 14,4 %, casi cinco puntos menos.
Las candidaturas independientes y las agrupaciones locales obtuvieron la mayoría de los concejales del país, como suele ocurrir en estos comicios.
Las elecciones constituyen la primera prueba electoral para Babis desde su regreso al poder en diciembre de 2025, al frente de una coalición que redujo el apoyo a Ucrania y se ha mostrado crítica con la Unión Europea (UE).