A primeras horas de la mañana más de 900 poblaciones estaban sin electricidad. Seis viviendas particulares sufrieron daños.
Las infraestructuras críticas de la región utilizan fuentes de energía de respaldo y han establecido puntos de invulnerabilidad.
Los trabajadores del sector energético trabajan para restablecer el suministro eléctrico a los consumidores pero sus esfuerzos se ven obstaculizados por la constante amenaza de nuevos ataques, según Bunechko.
“Todos los servicios continúan trabajando a pleno rendimiento para hacer frente a las consecuencias de los ataques enemigos y ayudar a quienes lo necesiten”, señaló.