Pekín y Manila acuerdan gestionar "responsablemente" sus diferencias tras nuevas tensiones

Pekín, 4 nov (EFE).- China y Filipinas acordaron gestionar "de manera responsable" sus diferencias y estabilizar sus relaciones bilaterales, informó la Cancillería china tras una conversación telefónica mantenida este martes entre los ministros de Exteriores de ambos países, Wang Yi y Theresa Lazaro.

En un comunicado difundido anoche, el Ministerio de Exteriores chino señaló que ambos cancilleres alcanzaron un "consenso básico" sobre la necesidad de mantener el diálogo diplomático, excluir interferencias internas y externas que puedan perjudicar esos esfuerzos y ampliar los intereses comunes.

Wang acusó a "unos pocos políticos filipinos" de atacar reiteradamente a China por "prejuicios políticos" e "intereses particulares", de cruzar las "líneas rojas" de Pekín y de politizar los intercambios económicos, comerciales y culturales entre ambos países.

El ministro chino calificó esas actuaciones de "intolerables" y pidió a Manila que controle a los responsables y adopte una posición "racional y unificada" hacia Pekín.

Asimismo, instó a Filipinas a actuar con "prudencia" en las disputas marítimas.

Por su parte, Lazaro expresó, según la versión china, el interés de Manila por mantener relaciones "estables y previsibles" y resolver mediante el diálogo y las consultas las diferencias marítimas.

La canciller filipina valoró el papel de Pekín en sus relaciones con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), cuya presidencia rotatoria ejerce Filipinas este año.

"La comunicación entre Filipinas y China contribuye a gestionar las diferencias, mejorar las relaciones bilaterales y promover la paz y la estabilidad regionales", aseguró Lazaro.

La llamada se produce tras una reciente crisis diplomática desencadenada por unas declaraciones del embajador chino en Manila, Jing Quan, quien afirmó en octubre que China podría imponerse fácilmente por la fuerza a Filipinas, aunque descartó recurrir a ella.

El Gobierno filipino convocó al diplomático y calificó sus palabras de "provocadoras e inaceptables", mientras varios legisladores reclamaron su expulsión.

Las tensiones también persisten en el mar de China Meridional, donde Pekín reforzó recientemente sus patrullas militares y policiales cerca de Scarborough y otros arrecifes disputados.

Ambos ministros intercambiaron asimismo opiniones sobre las próximas reuniones de líderes de Asia Oriental en Filipinas y de la APEC en la ciudad china de Shenzhen.

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