Albares niega que la Cumbre Iberoamericana sea un foro "venido a menos" y la ve un éxito

Madrid, 4 nov (EFE).- El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha rechazado rotundamente que la Cumbre Iberoamericana sea un foro "venido a menos", teniendo en cuenta que solo han acudido a esta trigésima edición diez jefes de Estado y de Gobierno de un total de 22 países y lo considera un "éxito" si se compara con cumbres pasadas.

Según ha asegurado en una rueda de prensa en la sede del ministerio junto al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, en el marco de la Cumbre Iberoamericana, que comienza este miércoles en Madrid, "no hay ninguna silla vacía" como en otras ocasiones y estarán presentes los 22 ministros de Asuntos Exteriores iberoamericanos.

A la anterior cumbre, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, solo participaron tres jefes de Estado: el rey de España, Felipe VI; el presidente anfitrión, Daniel Noboa, y el entonces presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa.

Albares ha explicado que las ausencias de mandatarios en la presente edición se deben en su mayoría a que enfrentan situaciones internas en su país o porque sus presidentes no suelen viajar.

En todo caso, Albares ha defendido que los trabajos de la cumbre en Madrid tienen "un contenido muy fuerte", no centrado en grandes ideas sino en contenidos que tienen "un impacto real" en la gente, como lograr una alianza sobre la IA, crear una red que dé respuesta a la emergencia climática, potenciar un espacio de movilidad académica, relanzar la cooperación y poner en marcha una carta de reconocimiento de los cuidados.

Es consciente, según ha dicho, de las diferencias ideológicas que hay sobre la mesa (de los siete jefes de Estado o de Gobierno latinoamericanos presentes en la cumbre, seis son conservadores), pero de igual manera ha insistido en que todos los países acuden con espíritu de cooperación y diálogo y de impulsar la comunidad, "no hacerla más pequeña".

Para el secretario general iberoamericano, esta cumbre es la de "la reafirmación" tras treinta años de andadura y después de arrancar en 1991 en Guadalajara (México): "Hay una reafirmación política con la presencia de todos los países".

No solamente se ha ahondado en la cooperación, ha señalado, sino que se han actualizado las prioridades, "poniéndolo a tono con lo que esperan los ciudadanos de nuestros países y con lo que ya están haciendo los gobiernos que aquí están presentes".

Se ha "armado un conjunto de resultados concretos", ha recalcado Allamand, que, "sin ninguna exageración", "es el conjunto tangible de resultados más importante quizás desde el inicio de la comunidad".

Después de la rueda de prensa, ha comenzado la reunión de los cancilleres iberoamericanos previa a la cumbre, y, al inicio, Albares ha agradecido a todos los cancilleres la actitud constructiva y flexible que han mostrado para elaborar la "base sólida" de acuerdos que mañana debatirán los jefes de Estado y de gobierno en la sesión plenaria de la cumbre.

También Allamand en su intervención ha destacado cómo en los trabajos preparatorios de la cumbre se ha diseñado una nueva estrategia de cooperación que será más potente, así como otra sobre el desarrollo y resultados de los congresos iberoamericanos que, ha reconocido, no funcionaban.

Y se ha fortalecido la "instancia" de los ministros de Exteriores de la comunidad iberoamericana para que se constituya en un organismo que vayan formulando planteamientos de la comunidad frente a las distintas instancias internacionales.

La comunidad iberoamericana está compuesta por Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

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