La operación, realizada el 29 de octubre por las autoridades sanitarias y policiales, permitió incautar medicamentos y equipos médicos en ambos establecimientos, que operaban sin autorización y cuyos responsables, personal médico y trabajadores auxiliares figuran entre los implicados.
Las autoridades han abierto una investigación, aunque no han precisado qué procedimientos se practicaban ni las medidas judiciales adoptadas contra los detenidos.
Por otra parte, un trabajador sanitario, identificado como Ren, fue expulsado del Partido Comunista de China (PCCh) y destituido por filtrar fotografías de una operación contra la gestación subrogada realizada en septiembre en el mismo distrito, de acuerdo a las mismas informaciones.
Aunque las autoridades no han aclarado si los dos centros descubiertos en octubre practicaban gestación subrogada, Changsha, capital de la provincia de Hunan, ha sido escenario de otras operaciones contra redes dedicadas a esta actividad, prohibida en China.
En 2025, Changsha investigó varios centros clandestinos de gestación subrogada e impuso multas millonarias a sus responsables, mientras que en septiembre de este año desmanteló otro establecimiento ilegal de reproducción asistida.
China prohíbe los vientres de alquiler, aunque ha ampliado la cobertura sanitaria de tratamientos de fertilidad y aprobado subsidios a la crianza para combatir la caída de la natalidad.
El país registró en 2025 un mínimo histórico de 7,92 millones de nacimientos y encadenó su cuarto año consecutivo de descenso de población, mientras el envejecimiento y la reducción de la población en edad laboral plantean crecientes desafíos para su economía y su sistema de pensiones.