Jaenada, premio Goncourt: "No podemos retroceder con la IA, hacer como si no existiera"

París, 4 nov (EFE).- El escritor francés Philippe Jaenada, ganador del premio Goncourt 2026 (el galardón más importante de la narrativa en francés), defendió este miércoles que no se puede hacer como si la inteligencia artificial (IA) no existiera, aunque hay que dominarla y no dejar que sustituya al creador humano.

"No podemos retroceder con la IA, hacer como si no existiera", opinó en una entrevista en France Inter el autor de 'L'inconnue du Quai de Javel' (Flammarion), la novela que le valió ayer el prestigioso reconocimiento en una edición marcada por la exclusión del haitiano-canadiense Thélyson Orélien por usar la IA para escribir su libro 'C’était ça ou mourir'.

Para él, hay que servirse de estas teconologías, "pero en primer lugar hay que reconocerlo y, sobre todo, hay que dominarla".

"Es decir, no dejar que nos sustituya. Tiene que sernos útil", completó.

Jaenada (Saint-Germain-en-Laye, 1964) compartió que usó tres veces la inteligencia artificial en su obra. Una vez fue "para jugar con los lectores", al esconder una frase de ChatGPT en 'L'inconnue du Quai de Javel', que en España será publicada próximamente como 'La desconocida del muelle de Javel' por Libros del Asteroide.

Otra vez lo hizo para "burlarse" de esa plataforma de OpenAI, "que nos da respuestas totalmente absurdas", y otra vez recurrió a la IA y realmente le "ayudó con unas búsquedas".

Respecto al Goncourt, este autor descendiente de una familia de 'pied-noirs' (ciudadanos europeos, principalmente franceses, que vivían en la Argelia francesa) de orígenes españoles explicó que su sentimiento es de "alegría y de emoción", aunque tardará un tiempo en ser consciente del logro.

Jaenada (Saint-Germain-en-Laye, 1964) se impuso este martes a los otros tres finalistas de esta edición del Goncourt -Clémentine Mélois, Yannick Haenel y Sylvain Prudhomme- con una historia inspirada en un crimen real ocurrido en París en 1949.

Su novela cuenta la vida de Louise Cansot, una joven que llegó sola a la capital francesa con 16 años y se convirtió en una de las modelos más solicitadas por los pintores de Montparnasse. Apareció asesinada junto al Sena en septiembre de 1949, en el Quai de Javel, y aunque la policía identificó a cuatro sospechosos, nunca logró resolver el caso.

El Goncourt se entrega desde 1903 y, por su prestigio y popularidad, asegura a sus ganadores tiradas millonarias y traducciones a decenas de lenguas, aunque tiene una dotación económica simbólica, ya que el adjudicatario recibe un cheque de diez euros.

Este año, al margen de las obras en sí, la carrera por el galardón estuvo marcada por el debate sobre el uso de la IA tras la polémica en torno a Thélyson Orélien.

Su libro 'C’était ça ou mourir' entró en la primera criba de 16 aspirantes tras haber sido un éxito de ventas, pero emergieron rápidamente sospechas de uso de la IA al ser analizada con detectores.

La gravedad de las acusaciones llevó finalmente a la Academia Goncourt, que inicialmente había pedido prudencia, a sacar de sus listas la novela de Orélien. Posteriormente, el 21 de octubre, la editorial canadiense original reconoció que el autor había utilizado la IA pese a que él lo había negado.

La polémica llevó a la Academia Goncourt a anunciar su intención de cambiar el reglamento del premio para exigir expresamente que las obras que concurran estén escritas por seres humanos.

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