“Debido a los ataques masivos y sistemáticos de Rusia a la infraestructura energética, las centrales nucleares se han visto obligadas a reducir su producción de electricidad”, dijo en su canal de Telegram el viceministro.
Nekrasov agregó que los niveles de producción habituales serán restablecidos de forma gradual una vez se hagan las reparaciones necesarias en el sistema.
A consecuencia de los daños causados por los ataques rusos, las autoridades han tenido que interrumpir de modo no programado el suministro eléctrico en parte de regiones como Vínitsia, Zhitómir, Zaporiyia, Kirovograd, Járkov, Jersón y Kiev.
Ucrania perdió su mayor central nuclear, situada en la región de Zaporiyia, al principio de la guerra, al ocupar Rusia la zona en que está la infraestructura. Kiev conserva tres centrales nucleares funcionales que producen más de la mitad de la energía eléctrica que consume el país.
Las fuerzas rusas no han atacado hasta ahora las centrales nucleares ucranianas, pero sí golpean de forma habitual las subestaciones eléctricas que éstas necesitan para que la energía que producen llegue a la red eléctrica nacional.
Rusia lanzó durante la pasada noche contra territorio ucraniano un total de 310 drones de larga distancia, de los que 272 fueron interceptados por las defensas ucranianas. El resto golpearon una veintena de objetivos no especificados por la Fuerza Aérea.
Las fuerzas rusas habían lanzado en la víspera otro ataque masivo dirigido sobre todo contra la energía, en el que emplearon, además de los drones, numerosos misiles.