El pasado 2 de noviembre, la Autoridad de Medios de Etiopía (EMA, en inglés) acusó en un comunicado a las ediciones en amárico e inglés del diario, así como a sus plataformas digitales, de publicar informaciones que socavan intereses nacionales, dañan la imagen de Etiopía, amenazan la seguridad nacional y vulneran la ética periodística.
En virtud de la ley de medios de 2021, el organismo regulador suspendió el certificado de registro de la empresa editora de The Reporter, Media and Communication Center PLC, por un "periodo indefinido".
"El regulador de medios de Etiopía se ha convertido en un instrumento de censura, que utiliza acusaciones vagas y genéricas sobre amenazas a los 'intereses nacionales' para castigar sistemáticamente al periodismo independiente», afirmó la coordinadora del Programa para África del CPJ, Muthoki Mumo, en un comunicado.
"Las autoridades etíopes deben revertir de inmediato esta decisión punitiva, dejar de utilizar las regulaciones de los medios como arma para suprimir el escrutinio y poner fin a su incesante campaña para desmantelar la libertad de prensa", añadió Mumo.
El pasado día 2, la EMA señaló que The Reporter, fundado en 1996, difundió "información distorsionada" que carecía de equilibrio, se basaba en datos "sin confirmar" y tuvo un "impacto negativo en la inversión extranjera, el turismo y la diplomacia".
Dos días antes, el diario había publicado un editorial titulado "¡La libertad de prensa no es un lujo!", en el que criticaba a las autoridades por tratar el periodismo independiente como una amenaza a la seguridad nacional y exigía la liberación de todos los periodistas detenidos sin cargos o en violación de garantías constitucionales.
Este año, la EMA ya revocó la licencia del periódico Addis Standard (un medio independiente y crítico con el Gobierno) y la emisora Wazema Radio.
En 2026, la autoridad también retiró las credenciales a periodistas de la agencia de noticias británico-canadiense Reuters por un periodo de seis meses, mientras que sigue vigente la prohibición -impuesta en 2025- contra dos periodistas de la televisión pública alemana Deutsche Welle.