La aeronave, presentada este miércoles en el Centro Espacial Kennedy (Florida), incorpora un sistema de control de vuelo que se puede reconfigurar con rapidez y que permitirá estudiar la maniobrabilidad de un avión de maneras nunca demostradas en un vuelo tripulado, explicó la agencia espacial estadounidense en un comunicado.
El X-70 está diseñado para llevar hasta 907 kilogramos de equipos para experimentos, tanto en su interior como en el exterior.
"Su diseño modular y su capacidad para intercambiar en poco tiempo las cargas internas y externas harán que nuestros equipos sigan volando y aprendiendo, y que pasen rápido de un experimento al siguiente", afirmó en el comunicado el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
El avión está diseñado para volar a una velocidad de crucero de Mach 0,75, es decir, al 75 % de la velocidad del sonido (unos 920 kilómetros por hora, dependiendo de las condiciones atmosféricas), alcanzar una altitud de 13.716 metros y recorrer más de 2.778 kilómetros sin repostar.
El X-70 se suma a la serie X de aviones experimentales estadounidenses, que empezó con el Bell X-1, el primero en romper la barrera del sonido en 1947, a la que pertenece el actual X-59, diseñado para reducir el estampido sónico.