En la sesión plenaria de la cumbre celebrada en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, que reunió a diez jefes de Estado y de Gobierno y altos representantes de los 22 países miembros de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, Blanco se refirió a las sanciones internacionales impuestas a Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, algunas de la cuales se han flexibilizado en los últimos meses.
Venezuela "está dando pasos para abrir una nueva etapa de transformación democrática, reconciliación nacional, reconstrucción institucional y recuperación económica" bajo el liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmó.
En esta sentido, mencionó la liberación de presos políticos, las medidas en favor de la "pluralidad informativa" y el diálogo entre el Gobierno y la oposición.
"Estamos convencidos de que una Venezuela más estable, más democrática y más próspera, plenamente integrada en los mercados internacionales, contribuirá al desarrollo de toda Iberoamérica y estamos trabajando de forma comprometida en ello", aseguró.
En este punto defendió la labor de la Cumbre Iberoamericana de Madrid porque "una Iberoamérica más integrada puede acompañar el renacimiento de Venezuela".
También insistió en que la "transformación democrática impulsada por la presidenta encargada va acompañada de una visión de profunda recuperación económica", que se refleja en "la legislación de hidrocarburos y minería, la facilitación de trámites administrativos y la modernización del sistema tributario".
"Queremos que Venezuela sea un país atractivo para producir, emprender e invertir" y que "cada inversión se traduzca en más empleos, mejores ingresos, servicios públicos de calidad y nuevas oportunidades para las familias venezolanas".
"Aspiramos a un desarrollo económico al servicio de las personas" y "queremos que nuestros jóvenes encuentren razones para quedarse", así como ofrecer "oportunidades para regresar" a los que tuvieron que abandonar el país durante las últimas crisis, concluyó.