La movilización mantendrá su fecha histórica del primer sábado de noviembre, aunque en Buenos Aires tendrá un recorrido más corto y modificado por el operativo de seguridad previsto para la llegada del pontífice, que visitará el país entre el 8 y el 11 de noviembre.
La convocatoria es a las 10.00 hora local (13.00 GMT) en la intersección de las avenidas 9 de Julio y de Mayo, donde se instalará uno de los escenarios, y la multitud se trasladará a las 16.00 hora local (19.00 GMT) hacia el Parlamento, donde finalizará la jornada con actuaciones musicales, entre ellas la de la cantante María Becerra.
La marcha dejará de lado su tradicional paso por la Plaza de Mayo, frente a la sede de Gobierno, tras una disputa con el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que inicialmente había prohibido la realización de eventos públicos entre el 6 y el 13 de noviembre por el despliegue logístico y de seguridad de la visita papal.
Las autoridades, encabezadas por el alcalde de la ciudad, Jorge Macri, propusieron trasladar la marcha al 21 de noviembre, pero las organizaciones rechazaron el cambio al considerar que alteraba una convocatoria federal organizada durante meses y para la que miles de personas ya habían comprado pasajes y reservado alojamiento.
Ambas partes acordaron mantener el 7 de noviembre y adaptar el recorrido para compatibilizar los dos acontecimientos.
A diferencia de la mayoría de los países, donde las celebraciones del Orgullo se concentran entre junio y julio, Argentina conmemora la movilización el primer sábado de noviembre desde 1997, en recuerdo de la fundación de Nuestro Mundo, en 1967, considerado el primer colectivo homosexual del país y uno de los pioneros de Latinoamérica.
La edición de este año también estará marcada por el repudio al ataque conocido como la 'cacería de travas', en el que mujeres trans trabajadoras sexuales fueron agredidas por un grupo de ciclistas el fin de semana pasado en los Bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires.
El episodio, investigado por la Justicia, provocó una ola de repudio entre organizaciones, activistas y artistas.
"Lo sucedido no puede ser minimizado ni presentado como un hecho aislado. Se trató de una agresión motivada por el odio hacia identidades históricamente discriminadas", advirtió la Comisión Organizadora de la Marcha.
Bajo el lema "Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia", las organizaciones reclamarán una Ley Integral Trans, una nueva normativa antidiscriminatoria y la declaración de la emergencia en salud sexual.
La jornada combinará movilización, feria y espectáculos gratuitos, en una convocatoria que buscará reafirmar la visibilidad y los derechos de la comunidad LGBTI+ en un contexto de creciente tensión por los discursos de odio.