El ICES ha aconsejado en el documento que "las capturas sean nulas en todos los hábitats durante 2027", incluyendo la pesca de angulas destinada "a la repoblación y a la acuicultura".
El organismo también ha señalado que deben reducirse a cero las mortalidades de origen antropogénico de esta especie, aunque no estén relacionadas con la pesca.
Destacan la mortalidad asociada a centrales hidroeléctricas e instalaciones de captación de agua y la relacionada con la pérdida o degradación de hábitats, así como con la contaminación, la proliferación de enfermedades y parásitos o los depredadores.
Según el ICES, para recuperar los hábitats de la anguila es imprescindible restablecer las características físicas, químicas y biológicas de los mismos y garantizar la conectividad de esos hábitats, interrumpida por la construcción de infraestructuras como presas y azudes.
El ICES es una organización intergubernamental que reúne a casi 6.000 científicos de más de 700 instituciones con el objetivo de ofrecer a la sociedad datos imparciales sobre el estado y el uso sostenible de mares y océanos.
Forman parte de este consejo veinte países de pleno derecho, incluida España, y una serie de observadores de Estados no miembros.