En declaraciones recogidas por la agencia CNA, el primer ministro isleño, Cho Jung-tai, indicó que esta mañana pidió al organismo regulador "seguir de cerca la evolución" de los mercados y "decidir con flexibilidad en cualquier momento, tal como ha hecho en el pasado, para estabilizar la bolsa".
El funcionario recalcó que las operaciones bursátiles las decide el mercado y expresó su convencimiento de que los fundamentos económicos de Taiwán, cuya economía acumuló un crecimiento de más del 14 % interanual en los primeros nueve meses del año, deberían ser suficientes para que "todos tengan más confianza en el desarrollo y en las perspectivas de futuro" de la isla.
Cho añadió que la rentabilidad y el potencial de los distintos sectores económicos son "considerables" y recordó que la FSC "siempre ha adoptado medidas de respuesta" cada vez que la bolsa ha atravesado "episodios de volatilidad anómala".
Por su parte, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, pidió que no cunda el pánico ante estas caídas y reafirmó que el Ejecutivo seguirá de cerca cada cambio en la situación bursátil y tomará medidas para que los mercados se estabilicen "lo antes posible", indicó CNA.
El mandatario reconoció que era "previsible" una reacción de los mercados tras las elecciones estadounidenses, aunque subrayó que el mundo ha entrado en la era de la IA, que ese rumbo "no cambiará" y que la industria taiwanesa seguirá desarrollándose en el futuro.
Estas declaraciones llegan después de que el índice de referencia de la bolsa local, el Taiex, amaneciera con caídas de hasta el 8,85 %, aunque a las 12:21 (04:21 GMT) ya había moderado ese retroceso y perdía un 4,72 %.
Por el momento, se desconoce si la FSC ha intervenido activamente en el mercado.
Este desplome está relacionado con la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso de EE. UU., lo que ha desatado temores sobre mayores restricciones en el desarrollo de la IA y en la inversión en centros de datos.
En la última sesión en Wall Street los principales índices también reportaron caídas considerables, incluido el tecnológico Nasdaq, que cayó un 5,52 % arrastrado por las ventas de acciones del sector de la IA.