La retirada obligatoria comenzará a aplicarse sobre la producción declarada este mismo mes de noviembre, según una orden del Ministerio de Agricultura publicada por el Boletín Oficial del Estado este viernes.
Esas cantidades permanecerán retiradas del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027, estimadas en unas 188.000 toneladas a partir de hoy.
El objetivo es prevenir distorsiones del mercado y garantizar su estabilidad, argumentó el ministerio en un comunicado.
Los datos aforados por las regiones españolas prevén una producción en la campaña 2026-2027 de 1.602.596 toneladas, un 23 % más que la anterior.
Las condiciones atmosféricas de la primavera pasada en las principales zonas olivareras del país, con temperaturas suaves y lluvias abundantes, permitieron una buena floración y cuajado del fruto.
La campaña recién comenzada se convertiría en la cuarta mayor del registro histórico de producción, según datos ministeriales.
Además, el acumulado inicial es de 357.040 toneladas, un 23,3 % más que hace un año, según el Sistema de Información de los Mercados Oleícolas (SIMO), que recoge datos de los operadores del mercado publicados por el ministerio el 28 de octubre.
A la vista de esta información, las autoridades consideran que se cumplen los criterios técnicos establecidos previamente para proceder a retirada de producto, pues la suma del aforo de la nueva campaña y las existencias de la anterior alcanzan el 120 % de la producción media de aceite de oliva de las anteriores seis.
España encabeza la superficie, producción y exportación de esta grasa vegetal, fundamental para una alimentación saludable. La producción supone de media el 70 % de la europea y el 45 % de la mundial, según datos ministeriales.