"Lo que hemos planteado -en aras de la seguridad energética, la soberanía de los países y la reducción de emisiones- es que los gobiernos acuerden elevar ese 23 % actual al 35 % para 2035", declaró el turco Birol, tras presentar el informe anual de la AIE sobre energías renovables.
"Tras sondear a numerosos gobiernos, veo una probabilidad real de que muchos países de todo el mundo suscriban este compromiso", agregó el ejecutivo.
Para Birol, "si se materializa" un acuerdo de electrificación en Antalya, "se enviará una señal contundente a los mercados y a los inversores de que la electricidad será el pilar indiscutible del sector energético en el futuro, con un protagonismo mucho mayor que el actual".
El director de la AIE dijo estar "moderadamente optimista" de cara a la COP31, que comienza en tres días, ya que la presencia de líderes gubernamentales es "superior a la de las dos últimas COP".
"Me siento -si se me permite la expresión- moderadamente optimista respecto a Antalya. Al hablar con mis colegas en Ankara, constato que la asistencia confirmada de líderes y jefes de Estado es muy sólida, superior a la de las dos últimas cumbres", expuso.
En su último informe sobre Renovables, la AIE lamentó que los países no vayan a cumplir con los acuerdos llegados en la COP28 de Dubai en 2023 sobre la instalación de renovables.
El organismo con sede en París pronosticó, que bajo las políticas y condiciones de mercado de hoy en día, el mundo no alcanzará a triplicar la potencia renovable hasta 2032, "dejando en evidencia la diferencia entre una robusta ambición y la puesta en marcha" de las medidas.
Así, la potencia renovable acumulada se prevé que se sitúe en unos 9.710 GW en 2030 -lo que supone multiplicar por 2,6 los niveles de 2022-, en consonancia con las previsiones del año pasado.
En 2023, cerca de 200 países se comprometieron en la COP28 a alinearse con el objetivo de 1,5 °C del Acuerdo de París, fijando la meta de triplicar la capacidad mundial de energía renovable para 2030.