Sus dueños podrán reconocer una inflamación de los cachetes en el comportamiento del hámster: si el animal ya no vacía sus carrillos o se pasa permanentemente la pata sobre la mejilla, puede ser que algo ande mal.
Entonces el dueño deberá ir con su mascota al veterinario, o por lo menos hacer un pequeño ensayo: ¿cómo reacciona el roedor ante una porción considerable de comida fresca en la jaula? Un hámster sano se los llevará inmediatamente a los cachetes y los transportará a su nido.