Ávila falleció este sábado en un hospital de Buenos Aires donde había ingresado hace una semana y su deceso se produjo por una enfermedad del corazón, precisó La Nación de Argentina. El empresario nació en Asunción en 1942 y emigró a la Argentina cuando tenía 4 años, en 1946. Es mundialmente conocido por haber creado la empresa Torneos y Competencias (TyC), que explotó durante muchos años los derechos de televisación del fútbol argentino.
Ávila se apartó de Torneos hace más de diez años y tomaron posesión de la firma otros empresarios argentinos que posteriormente estuvieron salpicados en un escándalo de sobornos en el llamado “FIFA-Gate” con la Conmebol.
La Nación recordó los orígenes humildes del empresario paraguayo que fue una suerte de visionarios para explotar no solo el fútbol por la televisión sino también otros deportes como el golf, uno que él también practicaba.
“En Buenos Aires, mamá trabajó en una casona de Villa Devoto para un veterinario adinerado, Lanusse, que además criaba caballos, y luego para Gentile, un abogado de alta alcurnia. Mientras los niños Lanusse asistían a la Devoto School, Ávila cursaba en la Antonio Devoto, dos polos opuestos del mundo. Ávila convivía con los Lanusse, pero, cuando llegaba el verano, ellos disparaban a la costa y él debía permanecer en el mismo cuartito de servicio, en la ardiente Buenos Aires. O cuando había fiestas de 15, los Lanusse se ponían sus mejores pilchas y Carlos los veía partir con un lagrimón. No había fiestas para él ni para su madre”, se lee en La Nación, que recordó una publicación de 2014 de una de sus revistas.
“Cuando me fui, yo no decidía, lo hacía mi madre; fue por decisión de ella irnos a Argentina, debido a la situación tan difícil que se vivía entonces en Paraguay. Ya después, con el tiempo, fui entendiendo que había una revolución por semana más o menos aquí, en época de colorados, liberales, guión rojo, etc. Eran tiempos muy difíciles; había familiares que estaban viviendo en Buenos Aires y la convencieron para que fuera para allá y me llevó ella. No fue una decisión personal”, contó Ávila a ABC Color en el 2007 sobre su ida a la Argentina.
“Lo único que puedo decir es que cada vez que vengo aquí me siento muy feliz y ojalá pueda venir más seguido, si no es para hacer negocios, por lo menos con los amigos para venir a jugar al golf; hay muchas canchas lindas”, añadió en aquel entonces.
Después de 2007 Ávila, ya con pocas tareas como empresario en los últimos años, regresó varias veces a nuestro país.