15 de octubre de 2026


La sombra del adiós definitivo de Leo Messi a la selección argentina ha vuelto a remover las fibras más íntimas de la nostalgia futbolera, resucitando ese viejo y bellísimo ritual del último baile con el que el deporte rey rinde pleitesía a sus divinidades.


Este martes, en un estadio Monumental repleto con 85.000 almas que vibraron al unísono, Lionel Messi le puso punto final a sus 21 años de trayectoria con la selección de Argentina. La despedida no pudo ser más perfecta: victoria por 3-0 ante Benín, una actuación estelar coronada con su gol número 126 de penalti, y una noche repleta de emociones incontrolables, homenajes y lágrimas.

Horas antes de que el balón rodara por última vez en su carrera con la camiseta albiceleste en el estadio Monumental, el fútbol argentino en pleno detuvo su pulso para rendir tributo a su máximo ídolo. A sus 39 años, y encarando su partido número 208 frente a Benín tras una decisión tomada tras la final del Mundial 2026 ante España, Lionel Messi recibió muestras de afecto y reconocimiento por parte de los clubes más históricos del país.

El partido amistoso entre Argentina y Benín se transformó este martes en un ritual inolvidable cuando, al cumplirse el minuto 10. El árbitro chileno Fernando Véjar interrumpió las acciones para que el estadio Monumental se pusiera en pie y le regalara a Lionel Messi una prolongada y ensordecedora ovación, acompañada por un show de fuegos artificiales que iluminó el cielo de Buenos Aires en el último partido del astro con la Albiceleste.