Cocine solo la cantidad que se va a comer el día de la celebración, evitando que estas preparaciones sigan presentes en la mesa durante los días o semanas siguientes.
Incorpore dentro de su plan alimentario grasas saludables como frutos secos: almendras, nueces, castañas, maní, que poseen beneficios cardiosaludables.
Mantenga la rutina de las cinco comidas diarias y evite picar entre horas.
Disminuya la ingesta de grasas saturadas presentes en carnes, embutidos y productos de pastelería.
En caso de seguir algún plan alimentario y por las fiestas lo rompe, se recomienda retomar la rutina alimentaria lo antes posible.
Mantenga una buena hidratación ingiriendo, al menos, 2 litros de agua al día.
Las bebidas alcohólicas contienen muchas calorías y azúcares. Se recomienda reservarlos solo para el momento del brindis.
Si va a preparar clericó, no mezclar más de 4 frutas. Estas deben estar peladas para evitar la aceleración de la fermentación y el oscurecimiento de las frutas.
Evite el tabaco que suele ir ligado a las copas y momentos sociales en estas fechas.
Fuente: Vigilancia de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del MSPBS.