“Enfrentamos el inicio de un periodo clave para el país, se deja atrás un año de parálisis en la economía, en el que registró una ruptura de hábitos sociales arraigados, un clima de incertidumbre que sacudió los fundamentos del trabajo, la educación y la convivencia, que fueron causados por una pandemia que conmovió al mundo, marcando un quiebre histórico”, señaló Beltrán Macchi, titular de Feprinco, quien leyó el largo manifiesto en conferencia de prensa, en el Carmelitas Center, acompañado de líderes de otros gremios.
Mencionó que nuestro país sorteó las dificultades presentadas con un relativo éxito, si se lo compara con la región y, en general, con el resto del mundo. Agregó que la salud ha sido y está siendo golpeada, pero con indicadores que muestran un impacto relativamente bajo. A su vez, dijo que la economía paraguaya, en comparación con la mayoría de los países del mundo, tuvo una caída significativamente menor; el empleo, también disminuido, sufrió fuertes golpes en algunos sectores mientras otros pudieron sostenerlo o abrieron otros rumbos con mayor o menor éxito.
Atribuyó la mayor parte de la responsabilidad del mediano impacto a un sector privado, que desde los distintos campos de trabajo, aportó lo suyo con un sostenimiento del empleo en todo cuanto fue posible, incluso un leve crecimiento en algunas áreas.
Pero admitió que el sector público, con una apuesta importante a la inversión pública contracíclica, tuvo un papel en el cuidado del empleo; sin embargo, no pudo sacudirse el lastre de una dinámica de años de ineficiencia, clientelismo y corrupción, manteniendo intactas casi todas las prestaciones a sus funcionarios mientras que el sector privado tuvo que ajustar nóminas de personal y salarios a sus dependientes.
En una parte, destacó que el actual clima “politiquero”, reinante en el país, con las divisiones, agresiones, descalificaciones y maniobras, con el solo fin proselitista, hace mucho daño al país y que la ciudadanía quiere trabajar en paz, para reconstruir el Paraguay, que fue sacudido por la pandemia.
“Estamos en condiciones de reactivar sensiblemente la economía, pero si no existe un radical cambio de actitud en la dirigencia política, nos encontramos al borde de desaprovechar esta nueva oportunidad: entre todos podemos hacer que este sea un exitoso año clave para el Paraguay”, expresó.