Damnificados por inundaciones urgen asistencia en Coronel Martínez

Varias familias que fueron afectadas por el desborde del río Tebicuarymí en la compañía Capellán Egidio Cardozo de Coronel Martínez, Guairá, claman asistencia por parte de las autoridades locales y nacionales. Tras el descenso del agua los damnificados volvieron a sus hogares, pero urgen de provisión de colchones, entre materiales de construcción para reacondicionar sus viviendas.

Una vivienda está asentada prácticamente sobre el río Tebicuarymí.
Una vivienda está asentada prácticamente sobre el río Tebicuarymí.Carlos Ávalos

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Cerca de 200 familias que habitan en la compañía Capellán Cardozo y que fueron afectadas por las inundaciones a causa del desborde del río Tebicuarmí, poco a poco retornan a sus viviendas que prácticamente quedaron en deplorables condiciones, principalmente los mobiliarios, en algunos casos las tierras se desmoronaron y afectaron las paredes de las casas. Los damnificados estuvieron por varios días en albergues provisorios y ahora claman la asistencia de las autoridades para tratar de reacondicionar sus hogares.

Una de las afectadas, Estelvina Ávalos Enciso, contó que a raíz de la inundación parte de la base de su vivienda se desmoronó y solo se sostiene por unas cuantas maderas por lo que exige la ayuda de las autoridades. “Prácticamente está todo hecho pedazos, la base de mi casa se desmoronó y ahora mismo necesito tierra o escombros para rellenarlo, como también ladrillos y cemento para poder hacer una base”, explicó.

Asimismo, comentó que todos sus mobiliarios se vieron afectados por las aguas. “Mi mesa, el ropero, la cama y mi colchón, todo se vio afectado, el colchón prácticamente ya no sirve, necesitamos por lo menos eso. Por lo menos víveres nos están llegando, pero nuestras casas están hechas un desastre”, lamentó la mujer.

El desborde del Tebicuarymí se dio a raíz de las intensas lluvias registradas días atrás y las familias debieron ser evacuadas de emergencia en dos albergues provisorios a cargo de la Municipalidad de Coronel Martínez, en donde estuvieron por más de seis días.

Al respecto, el intendente Carlos Miguel Ferreira (MUPR), contó que la comunidad pasó muy mal la Semana Santa por las inundaciones y las asistencias brindadas por parte del municipio no son suficientes. “Con el poco recurso que tenemos, acercamos algunos víveres, colchones y chapas para los afectados, pero no es suficiente”, sostuvo el jefe comunal e indicó que la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) solamente envió 50 kits de víveres para ollas populares que tampoco abasteció.

Además, explicó que la única solución para estas familias afectadas es reubicarlas en otra zona más alta y construir viviendas a través del Ministerio de Urbanismo Vivienda y Hábitat (MUVH), pero los lugareños se niegan a abandonar el sitio.

“Este problema es de todos los años con cada crecida se inunda la zona y arrasa con las viviendas, pero la gente no quiere salir del lugar debido a que la mayoría depende económicamente de la Azucarera Paraguaya, teniendo en cuenta que están asentados detrás mismo del ingenio”, puntualizó el jefe comunal.

Humilde escuela afectada

La única escuela de la comunidad, N° 1384 “Don Walter Hoeckle” también quedó inundada tras las intensas lluvias registradas la semana pasada, que afectaron gran parte de los mobiliarios y materiales didácticos que estaban dentro de la institución. Lo poco que los docentes pudieron salvar lo tuvieron que alzar para que no se echen a perder.

La directora de la institución, Lic. Lilian Garcete, contó que, “con cada crecida más precaria se queda nuestra escuela, se dañaron todos los libros, los mobiliarios como sillas y mesas que eran donaciones de otras escuelas se dañaron, el techo del pabellón que es de marchimbre está totalmente deteriorado y podría desmoronarse, la cocina comedor también está hecha un desastre”, lamentó la docente.

“Después de ocho días aproximadamente con el agua y recién este martes retomamos las clases dentro de la escuela, y para que los niños no perdieran sus actividades los docentes fuimos a enseñar en los albergues en donde estaban alojados”, comentó e indicó que urge la refacción total de la institución.

La escuela se encuentra en precarias condiciones con el techo del pabellón entero a punto de desmoronarse, las canaletas ya no sirven y en días de lluvias tienen goteras, carece de un espacio de esparcimiento para los niños y los sanitarios son precarios. También cuenta con una cocina totalmente destechada y con las paredes a punto de tumbarse, producto de las constantes inundaciones y temporales que se registraron en la zona.

Desde hace mucho tiempo que la institución no es beneficiaria de obras o alguna refacción por parte de municipio local, y mucho menos por parte del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), a pesar de las constantes solicitudes y reclamos.

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