Asunción proyecta ser este sábado 17 de enero el epicentro del comercio global con la firma del acuerdo Mercosur-UE. Sin embargo, este hito del multilateralismo enfrenta tensiones generadas en torno a las cláusulas de salvaguarda.
Las salvaguardas son mecanismos tendientes a proteger a las economías nacionales ante cambios bruscos o anomalías en el mercado. Por ejemplo, una eventual entrada masiva de productos de un bloque a otro que pueda dañar seriamente a la industria receptora.
Estas medidas permiten suspender las preferencias comerciales (o tasas reducidas) y reactivar aranceles si las importaciones superan un 5% en valor o cantidad, o si los precios de productos sensibles caen un 5% en comparación con el promedio de los últimos tres años.
A pesar de su relevancia actual, existe una controversia sobre su integración técnica, ya que estas salvaguardas no forman parte del cuerpo central del acuerdo original, sino que fueron introducidas como disposiciones de última hora o anexos para destrabar la oposición de sectores agrícolas europeos. Esto es visto con cautela y preocupación también en empresarios del sector local.
De todas maneras, la aplicación de estas salvaguardas requerirá de mecanismos de consenso entre ambos bloques, con el argumento de dar la idea de simetría en ambos lados del Atlántico.
Desde la perspectiva europea, el medio español ABC refiere que estas concesiones fueron vitales para obtener el “sí” de países como Italia, permitiendo proteger productos considerados “sensibles.” De hecho, la premier italiana Giorgia Meloni logró concesiones para dar su acuerdo logrando el acceso anticipado a un equivalente de USD 52.000 millones en ayuda agrícola.
Cláusulas “ambiciosas”
Por otra parte, en declaraciones recogidas por la cadena alemana Deutsche Welle (DW), la especialista Inmaculada Rodríguez Piñero afirmó que estas cláusulas “son las más completas y ambiciosas hasta ahora“, reflejando las exigencias de los países más proteccionistas.
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No obstante, la visión en Europa está profundamente dividida. En el diario The New York Times, Ursula von der Leyen defendió la apertura al declarar: “Nuestro mensaje al mundo es este: la colaboración genera prosperidad y la apertura impulsa el progreso”. Por el contrario, el descontento de los productores rurales se ha manifestado con fuerza en países como Francia, Italia, Bélgica y Polonia, por ejemplo.
Según reportó Infobae, el ganadero belga Maxime Mabille exclamó durante las protestas en Bruselas: “Es como si Europa se hubiera convertido en una dictadura”, acusando a la Comisión de imponer el pacto. Incluso el presidente francés, Emmanuel Macron, mantuvo una postura firme ante los medios al señalar que “el acuerdo no puede firmarse” sin garantías más sólidas para sus agricultores, quienes temen una competencia desleal.
Paraguay fuera de las salvaguardas
En medio de este fuego cruzado de posiciones, la situación de nuestro país presenta un matiz particular. El ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Javier Giménez, ha restado importancia a estos “frenos” comerciales, asegurando que Paraguay está “exento” de la aplicación de las salvaguardas.
Según explicó Giménez, esta condición se logró en las negociaciones debido a que, por su tamaño relativamente pequeño, Paraguay no posee la capacidad de exportar volúmenes tan masivos que puedan alterar significativamente la economía europea.
El titular del MIC enfatizó que las salvaguardas deben tener un “argumento aritmético” y que, por lo tanto, no hay que darles más trascendencia de la que merecen en el contexto nacional.
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Argumento aritmético
De las declaraciones del ministro de Industria y Comercio Javier Giménez, se desprenden los siguientes puntos clave sobre las cláusulas:
- Bilateralidad y consenso: Giménez aclara que estas cláusulas no fueron impuestas de manera unilateral por la Unión Europea, sino que se trata de un mecanismo acordado por ambos bloques que puede ser aplicado tanto por los países del Mercosur como por los europeos.
- Integración gradual: El objetivo de estas medidas es asegurar que la integración comercial se realice de forma pausada y “en etapas“, siguiendo un proceso natural que brinde a las economías el tiempo necesario para ajustarse a la nueva realidad competitiva.
- Protección ante anomalías: Funcionan como una herramienta de defensa en situaciones donde se produzca una entrada masiva de productos de un bloque hacia el otro, siempre que dicho volumen afecte negativamente a las industrias del bloque receptor,. Por ejemplo, el ministro señaló que si las exportaciones de Europa hacia Paraguay alteraran significativamente la industria local, Paraguay tendría la potestad de aplicar la salvaguarda.
- Aplicación técnica: El ministro enfatizó que estas cláusulas no se pueden utilizar de forma arbitraria; para activarlas, debe existir un “argumento aritmético” que sustente la decisión.
En detalles
El acuerdo se firmará el sábado 17 de enero en el Gran Teatro del Banco Central del Paraguay. El evento contará con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para sellar este pacto histórico que pretende crear una de las zonas de libre comercio más grandes del planeta, integrando un mercado de más de 700 millones de personas.
Hasta el cierre de esta edición se ha confirmado la participación del presidente de Argentina, Javier Milei, y del presidente de Panamá José Raúl Mulino en esta ceremonia que busca relanzar el multilateralismo en la región y englobar a 31 países.