En la línea 155, habilitada en mayo, hay 35 psicólogos trabajando en tres turnos, para asistir las 24 horas; además de un equipo de psicólogos y psiquiatras, que también lidian con cuestiones administrativas, logística y otras tareas, contó Lezcano.
Destacó que desde la pandemia aumentó en la población la confianza en la consulta con psicólogos y psiquiatras. “Es como que nos tocó muy de cerca el tema del encierro, la depresión, la soledad, la ansiedad; es como que uno empieza a ser más empático con este tipo de emociones, había sido no es una excusa para faltar al trabajo, es algo real, que puede pasar y no es algo que se resuelve echándole ganas”, detalló.
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Añadió que ya se entiende mejor, que se puede ir al psiquiatra “cuando las emociones se desbordan, no estoy pudiendo dormir, o no tengo la sensación de tener un propósito, un objetivo”.
Hasta 300 consultas semanales
Hasta el 11 de enero, el 155 había atendido unas 9.558 llamadas, pero ahora ya llegaron a unas 10.600, calculó Lezcano, con un promedio de entre 200 y 300 consultas semanales. Desde el 155, los profesionales pueden derivar pacientes a servicios especializados. Hasta diciembre, fueron unos 506 los casos de este tipo.
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El médico explicó también que en caso de tratamiento con el psiquiatra, se recomienda combinar medicamentos y psicoterapia, pero depende del paciente decidir si quiere seguir solo una de las dos indicaciones.