Marilín Caballero, presidenta de la Cámara de Comercio, aseguró que no descansarán hasta lograr una solución. “Presentaremos nuevamente la nota a la Junta Municipal. Esta ordenanza permitirá que los boliches funcionen de manera ordenada y segura”, afirmó.
Caballero enfatizó que el daño social se agrava porque los boliches ya no se concentran en la zona del Anfiteatro y ahora afectan incluso a embarazadas y familias en barrios residenciales. Criticó la falta de decisiones concretas por parte de las autoridades municipales y destacó que la ordenanza es una oportunidad para poner reglas claras, proteger a la comunidad y garantizar que los locales operen de forma responsable.
El proyecto será impulsado con el acompañamiento del abogado de la Cámara, Lucas Barrios, quien asesora en la redacción legal para asegurar que la normativa sea clara y ejecutable.
Esto es lo que pide la Cámara de Comercio
- Establecer la zona definitiva de discotecas y pubs en el Anfiteatro, evitando la dispersión de locales en barrios residenciales.
- Construir calles alternativas de acceso y salida al Anfiteatro, mejorando la circulación y evitando el uso de rutas nacionales durante eventos de gran concurrencia.
- Delimitar y habilitar un estacionamiento público dentro de la zona, reduciendo la congestión en calles aledañas.
- Regular los niveles de decibeles y los horarios de funcionamiento, protegiendo a los vecinos del ruido excesivo.
Junta Municipal no actúa
Sin embargo, la urgencia de la regulación se enfrenta a la parálisis institucional. La Junta Municipal no colabora para tratar un dictamen que rechaza el veto parcial del intendente Emigdio Ruiz Díaz (ANR), en un conflicto que se arrastra desde hace años entre vecinos afectados por locales nocturnos y propietarios de discotecas.
El veto parcial del Ejecutivo ocurre en un contexto de reclamos por reglas claras, pero la falta de quorum impide que la Junta Municipal tome una definición política sobre el tema.
La sesión extraordinaria del viernes 16 de enero quedó frustrada por segunda vez, debido a la ausencia de seis concejales: Vidal Amarilla (PLRA), Baldomera Chaparro (PLRA), Jazmín Sosa de Grim (ANR), Óscar Valdez (ANR), Ramón “Moncho” Paiva (ANR) y Derlis Gómez (ANR).
Asistieron: Arnaldo Vera Ávalos (Independiente), Alcides Arias (Frente Guasu), Gladys Montti (PLRA), Francisco Aguilar (PLRA) y Eduardo Pattender (ANR).
Mientras tanto, la actividad nocturna sigue sin regulación efectiva. A pesar de que el intendente Ruiz Díaz había asegurado que ya no habría discotecas en el Anfiteatro, el pasado viernes se realizó un evento con la DJ italiana Deborah De Luca, evidenciando que las promesas no se cumplen.
Este escenario refleja la contradicción entre declaraciones oficiales y la práctica real, donde vecinos soportan ruidos y desorden en zonas residenciales, mientras la Junta Municipal fracasa en asumir una definición clara.
La falta de cuórum y la continuidad de los eventos evidencian una parálisis institucional que perjudica tanto a residentes como a empresarios que buscan reglas claras para operar.
Es por esto, que el proyecto de la Cámara de Comercio surge como una alternativa seria para ordenar la actividad, proteger a los vecinos y garantizar que la vida turística y comercial de San Bernardino pueda coexistir con el derecho a la tranquilidad de sus habitantes.
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