El peligro invisible: cómo una simple botella puede amenazar la salud de todo un barrio

La primera acción que se conoce hace años en la lucha contra el dengue es colocar las botellas boca abajo, pero no se hace.Archivo, ABC Color

En la lucha contra el dengue, zika y chikunguña, el enemigo no siempre es un gran baldío que acumula maleza. A veces, el peligro cabe en la palma de la mano. Las autoridades sanitarias ponen el foco en un objeto cotidiano que suele pasar desapercibido en patios y jardines: las botellas.

A principios de enero y principios de febrero de 2026, Paraguay reportó un aumento de notificaciones de dengue, con 19 casos confirmados entre las semanas epidemiológicas 02 y 04, principalmente en el departamento Central (Limpio) y Asunción. Se observa un incremento del 23% en sospechas, con un promedio de 655 reportes semanales.

Botellas y latas

Estos recipientes, cuando quedan a la intemperie, se transforman en los “hoteles” perfectos para el Aedes aegypti. Una pequeña acumulación de agua limpia y la sombra de las paredes del envase son todo lo que el mosquito necesita para depositar sus huevos y perpetuar el ciclo de contagio.

El “efecto criadero”

A diferencia de otros recipientes más grandes, las botellas suelen ser ignoradas durante las limpiezas generales. Sin embargo, su diseño permite que incluso una mínima cantidad de agua de lluvia quede estancada por semanas, protegida de la evaporación directa.

“La destrucción de criaderos es la medida más eficaz para evitar la proliferación del mosquito. No basta con fumigar si no eliminamos donde nacen”, señalan expertos en epidemiología.

Guía de acción ciudadana

  • En uso: vaciar, lavar con cepillo (para desprender los huevos) y colocar boca abajo todas las botellas que se utilicen con frecuencia.
  • En desuso: no dejarlas amontonadas. Deben descartarse correctamente en bolsas cerradas para que sean retiradas por el servicio de recolección.
  • Poslluvia: realizar una inspección inmediata después de cada tormenta. No dejar recipientes al aire libre que puedan haber recolectado agua de forma accidental.

Un compromiso colectivo

La prevención no depende únicamente de grandes campañas, sino de la mirada atenta en el hogar. Una botella olvidada bajo un arbusto puede ser el origen de un brote en toda una manzana. Con acciones simples y cotidianas, cada familia tiene el poder de levantar un “escudo protector” sobre su barrio.

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