El Centro Integral de Educación Especial Don Héctor Duarte de la capital de Misiones se encarga de impartir enseñanza a niños, jóvenes y adultos con discapacidad. Además, recibe el servicio de apoyo educativo en estimulación temprana, psicomotricidad y lenguaje, así como apoyo a las dificultades de aprendizaje. Cuentan igualmente con el servicio para personas con discapacidad auditiva y visual, entre otros.
Sin embargo, la institución enfrenta una dificultad que viene arrastrando desde hace aproximadamente 7 a 8 años: las complicaciones en el sistema eléctrico, que hasta la fecha nunca fueron solucionadas, pese a reiteradas solicitudes vía microplanificación por parte de la directora.
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Como consecuencia del deterioro del cableado, varias salas de clases y áreas de servicios específicos se encuentran sin energía eléctrica.
Para subsanar esta situación, en años anteriores los docentes, junto con la directora, optaban por extender la electricidad mediante alargues. Sin embargo, para este año descartan esa alternativa, ya que los enchufes se recalientan y ocasionan cortocircuitos, lo que representa un alto riesgo.
“Tenía que haber sido una buena noticia al arrancar este 2026, pero nuevamente continuamos con los mismos inconvenientes en el sistema eléctrico. Ahora nos estamos organizando, enfocándonos primero en limpiar nuestra casa para recibir a los chicos, porque ellos tampoco pueden estar pendientes de este tema. Nosotros tenemos que recibirlos, Dios mediante este 2026, con una casa limpia, adornada y en las mejores condiciones posibles”, indicó la directora Daisy Aranda.
Comentó que prácticamente cuatro salas están sin energía eléctrica. Estaban funcionando con alargues y trabajamos así, pero este año ya no funciona esta alternativa, ya que es muy peligroso porque se recalienta y ocasiona cortocircuitos. “Tengo dos aulas de servicios específicos que ahora también están sin energía, lo cual no se puede solucionar siquiera con alargues”, indicó.
Aranda expresó que para esta temporada estarán viendo cómo ir subsanando esta problemática, ya que están recibiendo chicos de diferentes puntos del departamento. “Trabajamos con niños y adolescentes con necesidades educativas específicas, ya sea de San Juan y otros distritos como San Miguel, San Ignacio y Santa María”, dijo.
Además, agregó que ni siquiera pueden mandar instalar los acondicionadores de aire que les fueron donados porque el sistema eléctrico no va a aguantar y se van a descomponer. Señaló que este calor acuciante con que iniciarán sus actividades es insoportable.
“Vamos a seguir insistiendo y no cansarnos de pedir a las autoridades. Pero considero que nuestra situación ya es de suma urgencia y gravedad. Con este calor, cualquiera puede opinar desde una oficina con aire acondicionado, pero nosotros debemos atender a chicos en estas condiciones. Trabajar cuatro horas con los chicos sin ventilación ni iluminación adecuadas, y además con riesgo de accidentes por cortocircuitos, es inhumano”, señaló.
Pidió a las autoridades que sean conscientes de la situación que están pasando en dicha institución para que establezcan prioridades según la urgencia. Todas las instituciones tienen necesidades, pero se debe establecer un orden en base al análisis y a la situación real, asistir a las instituciones y verificar la veracidad de lo que mencionan cada año.
La directora señaló también que contrataron a un especialista en Seguridad y Prevención de Incendios, Blas Oviedo, quien es miembro del Cuerpo de Bomberos Voluntarios K42. El mismo recomendó adecuar las instalaciones eléctricas y que se requiere una atención inmediata en general para prevenir incidentes y garantizar un entorno seguro para la comunidad educativa.
La institución cerró el año lectivo 2025 con 100 estudiantes y para este año 2026, hasta la fecha, ya se están inscribiendo 80 chicos. También cuentan con dos salas de servicio de atención temprana, donde se atiende un promedio de 40 niños de manera anual.