En el marco del Día Internacional de la Mujer (8M), la Fiscalía, a través de su Observatorio, lanzó una “radiografía” alarmante sobre la situación de vulnerabilidad de las mujeres en Paraguay. Entre los años 2021 y 2025, las estadísticas no solo muestran delitos, sino una problemática sistémica: el 90% de las víctimas de delitos sexuales en el país son mujeres, siendo las niñas y adolescentes el grupo más castigado.
Las cifras del horror: miles de historias bajo la lupa judicial
El análisis de los últimos cinco años reveló una frecuencia de denuncias que desborda el sistema penal y evidenció la urgencia de políticas públicas de protección:
- Violencia familiar: 172.722 denuncias.
- Incumplimiento del deber alimentario: 38.794 casos.
- Abuso sexual en niños: 17.305 denuncias.
- Coacción sexual y violación: 6.507 casos.
- Acoso sexual: 782 casos.
- Proxenetismo: 671 casos.
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Impactos que no desaparecen con el tiempo
La psicóloga Soledad Barge, del equipo técnico del Observatorio, destacó que la violencia en etapas críticas —como la infancia y la adolescencia— altera profundamente la formación de la personalidad.
Las consecuencias para las víctimas incluyen estrés postraumático, depresión y dificultades para establecer vínculos afectivos, pero el daño también se traslada al ámbito social y económico. El trauma suele derivar en abandono escolar, lo que reduce las oportunidades laborales futuras y perpetúa ciclos de pobreza y exclusión.
“Un país que permite que miles de niñas crezcan bajo la sombra de la violencia está hipotecando su propio desarrollo”; indicaron desde la Fiscalía.
Radiografía de la desigualdad: porcentaje de víctimas mujeres
Los datos confirman que estos hechos punibles tienen un sesgo de género indiscutible: