Estos días de feriado, cuando la villa veraniega se llena de visitantes en busca de descanso y turismo, la ciudad los recibe con una postal que desentona con la alegría esperada. En el barrio Centro, sobre la calle Santiago Schaerer, a apenas 500 metros de la Municipalidad local, y en la compañía Pirayú’i, se observan grandes acumulaciones de basura, con bolsas rotas, restos de comida y objetos abandonados que contaminan el ambiente.
Lo que debería ser un paseo agradable para las familias se convierte en un recorrido por la desidia, dejando una sensación de abandono que empaña la experiencia de quienes llegan a la ciudad a disfrutar de la belleza natural de la zona. Mientras tanto, el intendente Emigdio Ruiz Díaz (ANR-HC) dedica su tiempo a realizar campaña en busca de su reelección.
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Servicio irregular
El servicio de recolección de residuos está a cargo del Consorcio Cuatro Estaciones, representado por Javier Báez Galeano y María Laura Cañete, hija de Adelaida Cañete, accionista del Grupo El Farol, empresa que monopoliza la recolección de desechos en Asunción y el área Central y que ahora extiende su influencia al interior del país. Contratada por la Municipalidad de San Bernardino en enero de 2023, la empresa debía garantizar la recolección diaria de basura, bajo riesgo de multas de hasta 700 millones de guaraníes por incumplimiento.
Las denuncias de que los camiones rara vez pasan a los barrios para recoger basura es una constante. Como consecuencia, los residuos se acumulan durante días, generando focos de malos olores, proliferación de insectos y un riesgo sanitario que podría evitarse con un control efectivo.
La falta de supervisión municipal y la ausencia de sanciones a la empresa encargada reflejan un desinterés preocupante por parte de las autoridades locales.
Ciudadanos cansados
Los residentes expresaron su frustración ante el lamentable servicio que de la recolectora y la evidente inacción de la administración comunal para ponerle punto final.
“Pagamos impuestos y por este servicio, que tampoco se cumple. Las calles parecen un basural y nadie hace nada. Muchos ni se animan a quejarse por miedo a represalias del intendente”, resaltó Ernesto Martínez, poblador del barrio Centro.
El ciudadano indicó que esta situación también afecta la imagen de la localidad turística, que durante temporadas de visitantes debería lucir ordenada y limpia.
Intentamos comunicarnos con el intendente de San Bernardino, Emigdio Ruiz Díaz, a su número con terminación 912, pero no contestó, como ya es habitual.
Estamos abiertos a recibir su versión en caso de que desee referirse a las quejas y a las condiciones del contrato de la cuestionada empresa recolectora.