En la estancia Barrerito están intensificando la vacunación animal, pero trabajadores de dicho establecimiento y funcionarios del Senacsa que tuvieron contacto con el vacuno muerto por rabia, denuncian que a 12 días de confirmarse el brote, aún no reciben la vacuna antirrábica humana, informó el jefe zonal de Senacsa, doctor Elías Valdez.
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El responsable explicó que en el establecimiento que está a cargo del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), se detectó un animal muerto por rabia bovina y de inmediato se inició la vacunación de los primeros 600 animales, con el objetivo de completar unas 3.000 cabezas del hato.
Indicó que, tras la confirmación laboratorial, las personas expuestas debían ser inmunizadas en un plazo máximo de 24 horas. Sin embargo, unas seis personas afectadas directamente siguen sin recibir la dosis en este distrito.
Dijo que fueron al Centro de Salud local y le dijeron que no tienen aún vacuna antirrábica y mienten al decir que ya se cuenta con la vacuna, manifestó indignado.
Advirtió que esta situación genera preocupación, ya que evidencia una falta de respuesta del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) ante un eventual aumento de casos.
Valdez realizó la denuncia luego de que la directora de la IX Región Sanitaria, Auria Villalba, afirmara que los afectados ya fueron inmunizados en Quyquyhó y Pirayú, lo cual fue desmentido por los propios involucrados.
La directora del Centro de Salud local, licenciada Silvia Torres, confirmó que las dosis fueron solicitadas, pero que aún están en proceso sin brindar mayores detalles.
Extienden vacunación en la zona
Por otra parte, el jefe zonal de Senacsa, Valdez, señaló que una vez que termine la inmunización de 3.000 bovinos en Barrerito, el operativo se ampliará en un radio de 5 kilómetros en cuya área podrían inmunizarse cerca de 5.000 cabezas, incluyendo establecimientos de las compañías Rincón, Yaguary e Isla Valle. Hasta el momento se confirmó un solo caso, sin otros contagios, aunque se mantiene la vigilancia sanitaria en la zona, explicó el doctor Valdez.
Señaló que el origen del brote estaría vinculado a murciélagos hematófagos, cuyo control resulta difícil por la geografía serrana. Ante ello, se insiste en la vacunación del ganado como principal medida preventiva. Las dosis son adquiridas por los productores, a un costo aproximado de Gs. 1.500 por animal.
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Vacunación en Pirayú
En Pirayú, el director del centro de salud, doctor Humberto Delgado, informó que ya inició la vacunación de unas seis personas, quienes deben completar cuatro dosis.
Finalmente, dijo que existen reportes de otros animales con sospecha de rabia, cuyos resultados laboratoriales están pendientes, y que, de confirmarse, se ampliará la inmunización.