Muerte de anestesiólogo: Salud Pública registra tres sobredosis de médicos en una semana

Un profesional de la salud prepara una jeringa con propofol en un entorno hospitalario.Foto IA

El Ministerio de Salud investiga tres incidentes de sobredosis vinculados a profesionales de blanco en la última semana. El caso más grave resultó en el fallecimiento de un joven médico, en el baño de un hospital de Saltos del Guairá. Se evalúan medidas legales para implementar controles toxicológicos obligatorios.

El sistema sanitario paraguayo se encuentra bajo estado de vigilancia tras confirmarse una alarmante seguidilla de incidentes relacionados con el abuso de sustancias estupefacientes controladas en el ámbito médico.

El doctor Saúl Recalde, viceministro de Atención Integral del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), reveló que en los últimos siete días se registraron tres casos de sobredosis de fármacos que involucran a médicos, de los cuales uno tuvo un desenlace fatal.

El trágico caso se registró el fin de semana en el Hospital Regional de Saltos del Guairá, departamento de Canindeyú, donde un médico pasante rural perdió la vida tras una aparente sobredosis de medicamentos controlados.

“No es un problema menor. En solo una semana tengo el reporte de tres casos de colegas afectados por esta situación. Es una problemática que nos obliga a tomar posturas claras”, señaló el viceministro.

Sobredosis en médicos: el plan que se analiza implementar

Ante este escenario, Recalde indicó que la cartera sanitaria está analizando la implementación de tests toxicológicos para el personal de salud. El objetivo es doble: proteger la integridad física y mental de los médicos y, fundamentalmente, garantizar la seguridad de los pacientes que quedan bajo su cuidado.

El viceministro de Atención Integral a la Salud, Saúl Recalde.

“Tengo el ingreso de un residente de primer año con este problema, por ejemplo. La residencia empezó hace menos de cuatro semanas y yo ya tengo un médico residente en esa situación. No se puede permitir el ingreso al sistema de salud de personas con ese tipo de problemáticas; nosotros tenemos que ahondar en una solución”, dijo.

Recalde informó que hoy mantuvieron una reunión estratégica con el Centro Nacional de Toxicología, el Programa de Salud Mental y jefes de especialidades críticas para delinear un protocolo de intervención.

Indicó que la intención de aplicar estos tests tipo antidoping de manera periódica y obligatoria está siendo analizada minuciosamente por la Asesoría Jurídica, para establecer si existe el respaldo legal necesario para exigir estas pruebas a quienes ingresan al sistema o a especialidades de alto riesgo, como la anestesiología.

Factores de riesgo de adicción y sobredosis: pluriempleo y acceso a drogas

El viceministro reconoció que existen factores de fondo que agravan la vulnerabilidad de los profesionales. Entre ellos, destacó el acceso facilitado a fármacos intravenosos de uso exclusivo en quirófanos y la alta carga de estrés que soporta el personal de salud.

Recalde explicó que aunque el Ministerio de Salud ha reducido las jornadas laborales a turnos de 12 horas semanales, el pluriempleo (vínculos médicos) sigue siendo el mayor obstáculo.

Frasco de fentanilo.

“Hoy nos vamos a sentar a dialogar sobre esta situación que a mí no me parece un problema menor, porque nosotros tenemos que cuidar al colega, pero también tenemos que cuidar a la población que está siendo asistida por los colegas”, expresó Recalde.

El viceministro fue claro al indicar que no es la primera vez que se tiene conocimiento de casos de abuso de drogas controladas. Mencionó, por ejemplo, casos en Amambay y Misiones.

Las 6 drogas “en la mira”

El viceministro especificó que son seis las drogas que se utilizan específicamente para la inducción y el mantenimiento de la anestesia general, así como para procedimientos de sedación. Su función principal es la disminución de funciones fisiológicas para que el paciente no sienta dolor, no tenga reflejos y no recuerde el procedimiento.

Sin embargo, el uso de estos mismos fármacos por parte de los médicos fuera del quirófano tiene fines hipnóticos, buscando desconectarse del estrés o la sobrecarga laboral, lo que deriva en complicaciones orgánicas graves o la muerte, como ocurrió en el caso de Canindeyú.

Un farmacéutico manipula dosis de benzodiazepina.

El viceministro de Salud insistió en que el manejo de estos fármacos está estrictamente regulado. Los hospitales deben reportar mensualmente su uso mediante recetas cuadruplicadas que se envían a la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), por ejemplo.

Las drogas estrictamente reguladas son los opioides, barbitúricos, benzodiazepinas, anestésicos disociativos, agentes de inducción e hipnóticos.

Explicó que el suministro a los pacientes de todas estas sustancias reguladas requieren de un monitoreo por la depresión respiratoria que causan. Este monitoreo consiste en una verificación constante del estado de saturación de oxigeno que tiene un paciente y la mécanica respiratoria.

Todas actúan sobre el tronco encefálico, sobre el centro de la respiración y actúan en ese lugar justamente causando una depresión. Vos tenés que darle un sostén al paciente en la ventilación, ya sea con cánula, ya sea con una cánula en mayo, ya sea con el bolseo. Dependiendo de la dosis, existe una fina línea entre lograr este efecto de hipnosis y la depresión respiratoria. El problema es esa fina línea cuando uno se auto innocula, es lo que realmente lleva al obito de los pacientes”, precisó.

Agregó que es justamente por este motivo que quienes se encarga de suministrar las anestesias son técnicos o médicos anestesiólogos especializados.

Propofest: el escándalo en Argentina

El viceministro Recalde advirtió que esta crisis no es exclusiva de Paraguay, citando la grave situación que atraviesa actualmente Argentina. En el vecino país, una serie de investigaciones judiciales han destapado lo que los medios locales denominan las “Propofest” o “fiestas del propofol”.

En Buenos Aires, la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar el pasado 20 de febrero —hallado con una vía intravenosa conectada— reveló una red de robo de fármacos como propofol y fentanilo de hospitales para uso recreativo.

Este escándalo, que ya cuenta con médicos residentes procesados y bajo embargo, subraya el peligro del acceso sin controles estrictos a sedantes de alta potencia.

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