La Asociación de Químicos Regentes del Paraguay (AQUIMREP) señala que el conflicto normativo se remonta a unos 21 años atrás, cuando mediante el Decreto N° 6844/2005 se incorporó a los ingenieros químicos en el rubro de los cosméticos.
Ante esto, la Asociación de Químicos Farmacéuticos del Paraguay (AQUIMFARP) presentó en su momento notas de reclamo ante el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, alertando sobre el carácter irregular de dicha disposición, las cuales siguen sin una resolución definitiva hasta el día de hoy, indican.
El argumento central de los químicos regentes se basa en la prelación de las leyes. Afirman que si bien los decretos reglamentan las normativas, estos no pueden alterar su esencia. En ese sentido, AQUIMREP considera que el citado decreto del 2005 viola directamente el texto de la Ley N° 1119/97 de productos para la salud, la cual continúa vigente.
El artículo 33 de dicha ley determina que los directores técnicos o regentes de los establecimientos fabricantes de cosméticos deben poseer de forma obligatoria el título universitario de químico farmacéutico, doctor en farmacia o farmacéutico.
“Una ilegalidad no se convierte en legal por el simple paso del tiempo. El hecho de que hayan pasado 20 años ejerciendo una función de forma irregular no los autoriza a seguir haciéndolo si no se modifica primero la ley”, enfatizan.
Más allá de un interés económico
El gremio rechaza que la disputa responda a un interés “meramente económico” o pecuniario. Explican que el proyecto de ley impulsado por los ingenieros químicos no solo genera un enfrentamiento de competencias con su sector, sino que también superpone funciones que afectan a otros profesionales como ingenieros ambientales, agrónomos y veterinarios, quienes previamente ya habían manifestado sus reclamos logrando modificaciones en la propuesta legislativa.
Asimismo, responden a las declaraciones del ingeniero Miguel Velázquez, quien afirmó que los farmacéuticos “pelean por su puchero”. Desde AQUIMREP señalan que, si bien puede haber asimetrías entre las exigencias del cargo y la dinámica actual del mercado laboral, la labor del farmacéutico va enfocada rigurosamente hacia la salud pública.
Finalmente, el comunicado delimita las competencias institucionales basándose en los perfiles académicos de ambas carreras. Definen al ingeniero químico como un excelente profesional enfocado en la optimización de procesos industriales, pero cuya malla curricular no contempla la prevención y el tratamiento sanitario.
“Nuestros estudios, nuestra formación y la malla curricular de nuestra profesión están orientadas a la protección de la salud de la población”, concluye el descargo de AQUIMREP.
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