Internado por botulismo cumple un mes enfermo y su salud entra en “meseta”

Imagen de referencia de un recipiente con alimentos conservados, posiblemente contaminado.digicomphoto

La esposa de uno de los afectados por botulismo relató el avance de su tratamiento en el Instituto de Previsión Social (IPS). Según manifestó, el paciente recibe asistencia respiratoria y sufre parálisis facial. Los médicos aguardan que el cerebro regenere los nervios dañados mientras se descartan nuevas complicaciones.

Uno de los pacientes adultos diagnosticados con botulismo cumplirá este jueves un mes de la afectación. Tras haber sido derivado desde el sanatorio Santa Julia, el hombre se encuentra actualmente ingresado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS).

Vilma De Frutos, esposa del internado, detalló el panorama médico de su marido. Según el último reporte de los intensivistas de la previsional, el estado del paciente ingresó en una fase de “meseta”; es decir, se encuentra estable dentro de su gravedad, sin retrocesos, pero en un proceso de recuperación, que dependerá de la propia resistencia de su organismo.

De una aparente indigestión al “vómito explosivo”

Al reconstruir los primeros días de la enfermedad, la mujer recordó que los síntomas iniciales se confundieron peligrosamente con un malestar estomacal común. El afectado manifestaba tener el abdomen muy hinchado y una fuerte opresión. “Él me decía literal: ‘tengo el estómago como una pelota y se me sube y se me baja’”, relató la mujer.

Según recordó que, durante una madrugada, el paciente comenzó a tener episodios de vómito explosivo. A diferencia de una intoxicación regular, el hombre no devolvía alimentos, sino un líquido amarillento con un olor insoportable y completamente inusual.

Horas después, la toxina comenzó a bloquear su sistema nervioso central y le provocó el cierre de las vías respiratorias y la inmovilidad de sus músculos.

Paciente tiene parálisis neuromuscular y depende de un respirador

Actualmente, el paciente se encuentra bajo sedación la mayor parte del tiempo debido a que es imposible tolerar despierto la intubación por periodos tan prolongados.

Él no respira por sí solo, está conectado a un respirador. No habla, no puede tragar y toda el área del rostro está paralizada. Los médicos nos explicaron que la toxina daña la placa neuromuscular; los nervios afectados pierden conexión con los músculos y por eso se le caen los párpados”, detalló su esposa.

Dentro del delicado estado, la evolución favorable es que su sistema digestivo e intestinal volvió a funcionar de a poco, un factor clave que los médicos celebran porque disminuye el riesgo de que el paciente sufra una infección generalizada en la sangre (septicemia).

Debido a que no existe un medicamento milagroso para revertir el daño de forma inmediata, el tratamiento actual se centra en sesiones intensivas de fisioterapia respiratoria, pulmonar, fonoaudiología y estimulación motriz general.

¿Qué es el botulismo y cómo proteger a la familia?

El botulismo es una intoxicación poco frecuente pero potencialmente mortal, causada por la toxina de la bacteria Clostridium botulinum. Esta bacteria genera esporas que sobreviven en ambientes sin oxígeno, principalmente en conservas caseras mal esterilizadas, embutidos artesanales o enlatados comerciales abollados o hinchados.

Infografía: Mecanismo de Botulismo (ABC)

Botulismo

Mecanismo de contaminación

01

Tapa sellada

Medio ambiente anaeróbico (sin oxígeno) + falta de esterilización térmica adecuada.

02

Líquido (Aceites/Hierbas)

Origen probable de la espora tipo B al no ser procesados con acidez controlada.

03

Alimento (Vector)

Cualquier materia orgánica (pescados, carnes, vegetales) actúa como sustrato.

Condiciones de cultivo:

El uso de aceite y hierbas en conservas caseras, sin una esterilización industrial o ácida adecuada, crea el entorno perfecto para la germinación de esporas y la producción de neurotoxinas.

El Instituto de Previsión Social (IPS) confirmó esta tarde el deceso de un paciente hospitalizado por sospecha de botulismo. Se trata de un hombre de 30 años que ingresó a la Unidad de Reanimación Adultos del Hospital Central el pasado 24 de mayo.

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