Monetización del tiempo de la mujer: del 22% del PIB de la economía del cuidado, el 76% es generado por ellas

AME2154. ASUNCIÓN (PARAGUAY), 08/03/2026.- Mujeres participaron en la marcha por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer (8M) en Asunción. Con la consigna "Ni precarizadas ni sumisas": denuncian la brecha salarial con sus pares masculinos, la inseguridad, el acoso y la violencia que sufren en el trabajo. EFE/ Nina Osorio Nina Osorio

En el complejo tablero de la economía paraguaya, existe un motor que opera fuerte: el trabajo no remunerado en los hogares, una actividad que no solo sostiene a las familias, sino que tiene incidencia clave en el desarrollo económico del país.

Según el informe “Visibilizar el valor del tiempo”, elaborado por la Secretaría Técnica de Planificación con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la CEPAL, el valor del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado equivale al 22,4% del Producto Interno Bruto, colocando al país en una posición relevante dentro de la región: Colombia (20,4%) y Ecuador (15,2%).

El techo de cristal en el hogar

El estudio revela una asimetría en la distribución de las cargas de trabajo. Del total del aporte que este sector hace al PIB, el 76% es producido por mujeres.

En términos prácticos, las mujeres aportan tres veces más que los hombres al sostenimiento de la vida en el hogar y de cuidados.

Esta especialización tiene consecuencias directas en la autonomía económica. Los hombres presentan un superávit económico de 36 años en su ciclo de vida (producen más ingresos de los que consumen entre los 26 y 62 años); mientras las mujeres, presentan un déficit.

Sus ingresos laborales son siempre inferiores a su consumo debido a menores tasas de participación, menos horas trabajadas para el mercado y salarios más bajos.

Monetizar el tiempo de la mujer

El escenario cambia cuando se monetiza el tiempo dedicado al hogar. Si el trabajo doméstico fuera remunerado, las mujeres pasarían a tener un superávit de 28 años, reduciendo significativamente la brecha de producción con los hombres hasta los 35 años.

Para calcular estas cifras se asignó un valor monetario a las horas de trabajo no remunerado calculando en lo que costaría contratar a una tercera persona para realizar dichas tareas.

Las actividades que más tiempo consumen a las mujeres son la cocina y limpieza del hogar, además del cuidado de niños de 0 a 5 años.

En el caso de la cocina, la brecha es de casi cinco veces respecto a los hombres: ellas dedican en promedio una hora y media diaria, mientras que ellos apenas 15 minutos.

Desafíos para el sector empresarial

Desde la perspectiva de los negocios, estas cifras no son solo estadísticas sociales; representan un talento humano subutilizado.

Una mayor inversión en educación superior en mujeres puede aportar más al desarrollo económico nacional si son debidamente incorporadas al mercado laboral con niveles de ingreso equiparados.

La transición demográfica no queda fuera. Paraguay se encamina hacia un envejecimiento poblacional y el único grupo que crecerá será el de las personas mayores (hogares con 1,93 hijos 2025).

Esto aumentará la demanda de cuidados, una tarea que hoy recae mayoritariamente en las mujeres de manera gratuita. Para aprovechar el bono demográfico es necesario reducir la carga de trabajo no remunerado de las mujeres para integrarlas formalmente a la economía de mercado.

Datos clave

  • Tasa global de fecundidad: 1,93 hijos en promedio por mujer en 2025 (INE, 2024).
  • 39% de las mujeres de 15 años fuera de la fuerza de trabajo. 44% en áreas rurales por carga de trabajo no remunerado.
  • 57% de las mujeres de 14 años realizan tareas de cuidado no remuneradas frente al 43% de los hombres.
  • La carga de tiempo: 12,9h mujeres y 7,5h hombres, semanal.
  • Ocupación formal (no agropecuarios): 34,9% mujeres y 40,5% hombres de 15 años.
  • 36% de niñas y niños de 0 a 5 años en 2024 matriculado en el nivel educativo inicial.

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