14.000 MWp de energía solar flotante en la mira

Embalse de Itaipú.

Garantizar energía suficiente, confiable y competitiva se ha convertido en uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento del sector productivo en Paraguay.

En entrevista para ABC Negocios, el superintendente de Energías Renovables, Ing. Pedro Domaniczky, analiza el escenario actual, los proyectos en marcha y el potencial de iniciativas como la energía solar flotante en el embalse de Itaipú, que podría contribuir a la transformación del sistema energético nacional.

Energía solar flotante.

Garantizar energía: un desafío clave para el crecimiento

El desarrollo del sector productivo paraguayo depende, cada vez más, de un factor estructural: la disponibilidad de energía eléctrica. Para el superintendente de Energías Renovables, Ing. Pedro Domaniczky, el desafío central es claro: garantizar una generación, suministro suficiente, confiable y previsible que acompañe el crecimiento industrial, comercial y de servicios.

En un contexto de expansión económica y transformación tecnológica, la energía deja de ser un recurso más para convertirse en un elemento estratégico. “La disponibilidad energética es fundamental para la planificación de inversiones y la sostenibilidad de la producción”, explica.

Esto implica no solo mantener costos competitivos, sino también ampliar la capacidad de generación, especialmente en los horarios de mayor demanda. Sin esa previsibilidad –advierte– las industrias enfrentan limitaciones que afectan directamente su competitividad.

Energías Renovables.

Energía competitiva: una ventaja con desafíos de disponibilidad

Paraguay mantiene una de las tarifas más bajas de la región, lo que constituye una ventaja competitiva clave para la industria manufacturera. A esto se suma una matriz energética mayoritariamente limpia y renovable, basada en generación hidroeléctrica.

Sin embargo, este escenario positivo presenta un desafío: la falta de disponibilidad en ciertas zonas geográficas. “Una industria es competitiva con energía barata y estable”, señala Domaniczky.

Esta situación evidencia la necesidad de fortalecer aún más la generación, la infraestructura de transmisión y distribución, de modo de garantizar que la energía llegue de forma eficiente a todos los puntos del país. La brecha entre costo y acceso se convierte así en uno de los principales retos del sistema.

Política energética con mirada al 2050

El desarrollo energético del país no es improvisado. Paraguay cuenta con lineamientos estratégicos definidos en la Política Energética Nacional al 2050, que establece metas a mediano y largo plazo.

En este marco, instituciones como el Viceministerio de Minas y Energía, el Ministerio de Industria y Comercio y la Administración Nacional de Electricidad trabajan de manera articulada en planes que buscan acompañar el crecimiento de la demanda.

La transición hacia sistemas más eficientes, sostenibles y diversificados forma parte de esta agenda. “La energía requiere planificación a mediano y largo plazo, debido a la inercia en la transformación de la infraestructura”, destaca el especialista.

El potencial de Itaipú: más de 14.000 MWp en energía solar flotante

Uno de los proyectos más innovadores en análisis es la implementación de plantas solares flotantes en el embalse de Itaipú.

Actualmente, un grupo de trabajo binacional estudia diversas alternativas para diversificar las fuentes de generación energética. Entre ellas, destaca el enorme potencial de la energía solar flotante.

Según los estudios iniciales, el embalse de Itaipú con solo el 10% de la superficie del Embalse de Itaipú podría superar los 14.000 MWp de capacidad instalada en energía solar, una cifra que podría posicionar al proyecto como una de las iniciativas más ambiciosas a nivel global. Además, se proyecta que el uso de apenas el 10% del espejo de agua permitiría generar una potencia equivalente a la de la propia central hidroeléctrica. Esto abriría la posibilidad de optimizar el uso del recurso hídrico, almacenando cierto volumen de agua durante el día, y atendiendo la demanda con generación de energía por medio del Sol.

Planta piloto: 1,116 MWp y aprendizaje tecnológico en menos de 6 meses

Como paso inicial, se desarrolló una planta piloto con una capacidad de 1,116 MWp, que actualmente se encuentra operando y en fase final de pruebas.

El proyecto se ejecutó en un plazo inferior a seis meses y está en operación desde noviembre, con el proceso de comisionamiento previsto hasta el 20 de mayo de 2026.

Si bien su escala es reducida, se constituye en la 3ª en potencia en Sudamérica y su valor principal radica en el aprendizaje tecnológico y trasferencia de conocimientos. Esta experiencia permitirá evaluar la viabilidad técnica, económica y ambiental de proyectos de mayor envergadura, a efectos de modulación y replicabilidad ampliada.

La inauguración oficial está prevista para mediados de 2026, en el marco de una agenda política binacional.

Costos: entre US$ 700.000 y US$ 800.000 por MWp

Señaló que, en términos económicos, las plantas solares flotantes presentan costos estimados de entre US$ 700.000 y US$ 800.000 por MW instalado.

No obstante, estos valores podrían reducirse significativamente mediante economías de escala. “Dependiendo del tamaño del proyecto, los costos podrían optimizarse en más de 20%”, explica.

El financiamiento es otro aspecto en análisis, con propuestas que contemplan fondos propios, siempre bajo criterios de sostenibilidad técnico-económica y socioambiental.

Ventajas: hasta 70% menos evaporación y mayor eficiencia

En otro momento indicó que las plantas solares flotantes ofrecen múltiples beneficios frente a otras alternativas de generación.

Uno de los más destacados es la reducción de la evaporación del agua hasta en un 70%, lo que contribuye a mejorar la generación hidroeléctrica. Además, la proximidad con el agua y el viento permite el enfriamiento natural de los paneles, menor mantenimiento, aumentando su rendimiento entre 8% y 10%.

A esto se suman otras ventajas clave:

No requieren deforestación ni uso de suelo productivo.

Aprovechan el espejo de agua existente no utilizado.

Reducen la proliferación de plantas acuáticas y cianobacterias.

Permiten una integración eficiente y complementaria con la generación hidroeléctrica.

Este modelo representa una solución innovadora que combina eficiencia energética y sostenibilidad ambiental.

Eficiencia energética y diversificación: pilares del futuro

Más allá de la expansión de la generación, el país enfrenta el desafío de promover la eficiencia energética como política estructural.

La implementación de marcos normativos adecuados puede incentivar la inversión privada, fomentar la diversificación de la matriz y avanzar hacia un modelo productivo sostenible.

En este sentido, la combinación de energías renovables, eficiencia y nuevas tecnologías será clave para responder a la creciente demanda.

El avance de la digitalización, la automatización y el uso de inteligencia artificial está impulsando un incremento sostenido en el consumo energético.

No solo la industria, sino también el sector servicios, que demandan cada vez más energía. Este proceso, sumado a la electrificación de distintos sistemas productivos, obliga a pensar en soluciones a mediano y largo plazo.

“El crecimiento de la demanda es inevitable, por lo que la generación y la infraestructura debe acompañar ese proceso de forma continua”, sostiene el experto.

Paraguay como hub energético regional

Sostuvo que el potencial energético de Paraguay abre la puerta a un objetivo estratégico: convertirse en un hub energético regional.

Para lograrlo, será necesario fortalecer la infraestructura de transmisión, ampliar la generación y avanzar en interconexiones regionales robustas.

Además, las normativas unificadas y la seguridad jurídica serán factores determinantes para atraer inversiones y establecer contratos de mediano y largo plazo.

De concretarse estas condiciones, el país podría pasar de ser un exportador de excedentes a convertirse en un centro de servicios energéticos y almacenamiento en la región.

Lo
más leído
del día