La paradoja del papel. El efectivo resiste el embate digital

El dinero en efectivo resiste el embate digital a nivel global y en algunos países tiene fuerte presencia.Dilok Klaisataporn

Contra todos los pronósticos de la digitalización del dinero, el Cash Index de Forex ha revelado una realidad: el efectivo no solo sobrevive, sino que se mantiene como un pilar fundamental de las transacciones diarias en gran parte del mundo.

A pesar de la explosión de las fintechs y las criptomonedas, el informe destaca que en economías con alta heterogeneidad, el dinero físico sigue representando más del 60% del volumen transaccional minorista.

Este fenómeno sugiere que la digitalización ha encontrado un techo cultural y operativo. Según el índice, factores como la percepción de seguridad inmediata, la falta de interoperabilidad total entre plataformas digitales disponibles en el mercado y los costos de adopción tecnológica han frenado la migración masiva al dinero digital.

En 2026, el efectivo seguirá siendo el activo de refugio y la herramienta de mayor inclusión para los sectores no bancarizados.

Resiliencia frente a la volatilidad

El Cash Index deja ver que, en un entorno global de incertidumbre —marcado por la depreciación proyectada del dólar estadounidense frente a otras divisas—, los consumidores tienden a refugiarse en la liquidez tangible.

“El efectivo es soberanía inmediata”, cita el informe, destacando que en regiones donde la estabilidad de los sistemas eléctricos o de red no es total, el billete físico ofrece una garantía de intercambio que la supernube aún no puede replicar al 100% en todos los espacios poblados a nivel global.

Mientras que el 2025 fue el año de las pruebas de IA en finanzas, el 2026 está siendo el año del análisis de la revalorización de la logística del efectivo. Las empresas han tenido que ajustar sus estrategias: ya no se trata de eliminar el efectivo, sino de gestionar su convivencia con lo digital de manera eficiente para no alienar a una base de consumidores que, por elección o necesidad, sigue prefiriendo el “tocar para pagar”.

Ranking de los países que más dinero en efectivo utilizan hasta los más digitalizados

Paraguay: un sistema robusto entre lo tradicional y digital

Paraguay no es ajeno a esta tendencia de dualidad financiera. Según los últimos informes del Banco Central del Paraguay (BCP), la economía local ha mostrado una vitalidad notable en este inicio de 2026, con un crecimiento del 3,8% impulsado principalmente por el sector servicios y la recuperación agrícola.

Esta dinámica se refleja en un sistema bancario que, lejos de contraerse, muestra una expansión interanual del 15,47% con ganancias registradas del primer bimestre de 2026 de US$ 134 millones.

Sin embargo, en línea con lo que dicta el Forex Cash Index, en Paraguay la convivencia es la norma. Aunque los depósitos han crecido un 15,98%, el uso de efectivo en el comercio de cercanía y en las cadenas de valor del agronegocio sigue siendo masivo.

La solidez macroeconómica y el grado de inversión han permitido que el país mantenga niveles de liquidez saludables, permitiendo que el sistema financiero local sea uno de los más rentables de la región (con utilidades de US$ 134 millones en el primer bimestre), sin forzar una transición digital que ignora la realidad del mercado informal y de los sectores productivos base.

El mensaje del Cash Index es de cautela estratégica. Ignorar la digitalización es un error competitivo, pero subestimar la vigencia del efectivo es un error logístico.

La verdadera competitiva radica en la omnicanalidad de pago: la ventaja de una empresa para procesar un código QR con la misma fluidez con la que gestiona el flujo de caja física.

En Paraguay, donde el campo y la ciudad laten a ritmos distintos, entender que el efectivo sigue siendo el lenguaje de confianza es clave para cualquier estrategia de expansión comercial exitosa.

El país no se encuentra en el estudio, pero permanece en una zona gris. No figura en el Top 10 de mayor uso, pero la tendencia regional de Argentina y Colombia (70%) sugiere que el país mantiene una cultura de efectivo en el consumo minorista y el sector informal, contrastando con la digitalización de Brasil (22%) y Uruguay (30%).

Países con altos niveles de desarrollo, por otra parte, como Japón (60%) y Austria (61%) rompen el mito, validando la tesis de que el dinero físico sigue siendo un refugio.

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