Paraguay exportó US$ 4.230 millones entre enero y abril, US$ 647 millones más que en el mismo período de 2025. Pero hay un número que incomoda: −19,2%. El desempeño de combustibles y energía retrocedió, de US$ 361,9 millones cayó a US$ 292,2 millones.
Por otra parte la exportación de soja se disparó un 43,2%, la manufactura industrial el 32%, y hasta el aceite de soja y los hilos eléctricos sumaron al crecimiento de las exportaciones paraguayas.
La energía eléctrica, el gran activo nacional del país, arrastró hacia abajo los números. La causa es conocida: la hidrología manda. Cuando los ríos bajan, Itaipú y Yacyretá generan menos, exportan menos y cobran menos.
El total de la oferta exportadora nacional creció 18,1%. Pero si Paraguay no resuelve la dependencia energética del ciclo hídrico, cada sequía va a seguir recortando lo que los otros rubros construyeron.
Bebidas alcohólicas, el salto más explosivo
Un número que nadie esperaba encontrar en la tabla de exportaciones: bebidas, líquidos alcohólicos y vinagre treparon de US$ 20 millones a US$ 57,2 millones entre enero y abril, un alza del 185,5%. El mayor salto, muy por encima de la soja y la manufactura industrial.