Tu próxima factura tiene un fiscalizador digital: nuevo control de la DNIT

La DNIT digitaliza y simplifica procesoschamppixs

En julio, la recaudación tributaria creció 3,6% interanual y sumó US$ 684,9 millones. En 2025 se formalizaron 92.450 nuevos contribuyentes, 8,6% más que el año anterior. Sobre esa subida, la DNIT presentó dos herramientas digitales que apuntan a los dos frentes: menos trámite para el que cumple y más cerco para el que no.

En el salón del Sheraton Asunción, en el marco de la 2.ª Convención Bancaria Paraguay 2026, con una noticia que no era sobre bancos, el director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué presentó dos herramientas digitales nuevas. Una promete simplificar. La otra, perseguir.

Menos papeleo, un dato menos que pedir

La primera permite a cualquier ciudadano actualizar o recuperar automáticamente los datos de su documento de identidad, sin usuario ni clave. Funciona mediante la plataforma de interoperabilidad que gestiona el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC), cruzando directamente con la base de datos de la Policía Nacional.

En la práctica, acelera dos trámites que hoy generan cola: la inscripción en el Registro Único del Contribuyente (RUC) y la obtención de constancias de no contribuyente. La DNIT asegura que la plataforma no expone los datos consultados ni los resultados de las validaciones. Está disponible en el portal institucional, dentro de “Servicios Online sin Clave de Acceso”.

No es un dato menor para el empresario: cada RUC que se tramita más rápido es, en teoría, un contribuyente que se formaliza antes. Y la base viene creciendo: solo en 2025 se sumaron 92.450 nuevos inscriptos.

El fin de la factura fantasma

La segunda herramienta ataca un problema más viejo: las facturas duplicadas. Permite a cualquier contribuyente consultar, dentro del Sistema Marangatu, si un comprobante de compra ya fue declarado antes por otra persona. Si aparece registrado, la operación se frena antes de convertirse en un dolor de cabeza.

La DNIT es clara: la consulta es referencial. No valida la legitimidad de la operación ni reemplaza una fiscalización. Pero sí cierra una puerta que durante años quedó abierta para el uso doble de comprobantes, una práctica que erosiona la base imponible y castiga al que factura en regla.

La herramienta no aparece aislada. Forma parte de un Plan de Mejora de Cumplimiento que la DNIT ya ejecuta para esta tipología específica, con controles masivos, fiscalizaciones focalizadas en los sectores de mayor riesgo y facturación electrónica extensiva. La institución prevé cerrar y evaluar sus resultados a fines de este año.

Óscar Orué, director Nacional de Ingresos Tributarios, Stella Guillén, presidenta de la AFD, Liz Cramer, presidente ejecutiva de Asoban y el viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, en la Convención Bancaria Paraguay 2026.

La cifra que explica el momento

El anuncio no llega en cualquier semana. Al cierre de julio, la DNIT recaudó en efectivo G. 4.086.022 millones, unos US$ 684,9 millones, con un alza interanual de 3,6%. Son casi G.140.262 millones más que en julio de 2025.

Para Orué, el desafío estructural del sistema sigue siendo el mismo: la informalidad, que limita la base tributaria y genera una competencia desleal entre quien cumple y quien no. Lo dijo en otra entrevista reciente, al referirse a la lógica que guía toda esta ola de herramientas: la administración avanza hacia un modelo de fiscalización basado en cruces de información y trazabilidad digital.

Un aliado que ya venía sumando

La banca no es un espectador casual en esta agenda. Desde agosto de 2025, DNIT y la Asociación de Bancos del Paraguay (ASOBAN) mantienen un convenio de cooperación para intercambiar información y coordinar controles. Al firmarlo, el entonces presidente de ASOBAN, Osvaldo Serafini, lo definió como “un hito importantísimo para intercambiar información y llegar a la gente con mayor seguridad, evitando los fraudes”.

Un año después, con el sector bancario reunido en su convención más grande, la DNIT eligió ese mismo escenario para mostrar en qué se tradujo ese compromiso: dos herramientas concretas, una para destrabar trámites, otra para cerrar el paso a las facturas duplicadas.

Lo que viene

La hoja de ruta no termina acá. La DNIT ya trabaja en declaraciones de IVA prellenadas con datos de la factura electrónica, una identidad digital del contribuyente y nuevas plataformas de interoperabilidad entre sistemas públicos. Son más de un millón los contribuyentes inscriptos en el IVA —ocho de cada diez RUC activos—, la base sobre la que se construye todo lo que viene.

Cada trámite que se digitaliza también deja más rastro. La modernización simplifica, pero también vigila.

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