19 de mayo de 2026

ALBERDI. Carreteros, estibadores, lancheros y comerciantes salieron a las calles para rechazar los decomisos realizados durante operativos de la DNIT. Los manifestantes aseguran que las medidas golpean a familias trabajadoras y reclaman que las autoridades apunten a los grandes contrabandistas y no a quienes sobreviven del comercio diario.


La nueva exigencia de reportar operaciones con criptoactivos marca un paso hacia una mayor trazabilidad del sector en Paraguay, pero también instala interrogantes sobre la protección de datos sensibles, la superposición regulatoria y los efectos que podría tener sobre la formalización del ecosistema.

La promulgación de la Resolución DNIT Nº 49 encendió el pronunciamiento de varios gremios. Lo que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) presenta como una herramienta de “optimización de mecanismos de control” es interpretado por diversos sectores empresariales como una carga administrativa y un intento de revisar la distribución de utilidades para acelerar la recaudación del Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU).

La previsibilidad y la rentabilidad son las brújulas que guían al capital y Paraguay ha logrado consolidar una posición envidiable en el tablero regional. Según el Índice Comprensivo de Impuestos, elaborado por el Centro Adam Smith para la Libertad Económica de la Universidad Internacional de Florida (FIU), nuestro país se alza con el primer puesto en competitividad y neutralidad tributaria en la región.

Paraguay se ubica en el top 5 global de minería Bitcoin según el Índice Hashrate e inició la ruta para regularizar los criptoactivos. La DNIT, el pasado 11 de marzo de 2026, abrió la puerta del mundo cripto a través de la Resolución Nº 47 que formaliza las transacciones de criptoactivos.

El calendario tributario paraguayo marca una fecha clave en marzo: la liquidación del Impuesto a la Renta Personal (IRP), y la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) ha convocado a los 346.519 contribuyentes a presentar sus declaraciones. Este proceso refleja una economía en proceso de formalización y una estructura fiscal que, aunque dependiente del consumo, empieza a mostrar signos de equilibrio.