La letra chica de emprender

Empresa por Acciones Simplificadas (EAS).Golffywatt

Una Empresa por Acciones Simplificadas (EAS) puede constituirse en línea, sin costo y en hasta 72 horas hábiles. Pero entre la personería jurídica y la primera factura median registros tributarios, municipalidades, IPS, Ministerio de Trabajo y licencias sectoriales. El desafío no es solo digitalizar más, sino conectar al Estado entre sí y simplificar trámites.

Un emprendedor completa el formulario de su EAS un lunes, y el jueves ya tiene empresa. En tres días, sin pagar un guaraní. El problema empieza al siguiente día: la sociedad existe en los papeles, pero todavía no puede facturar, contratar ni operar.

Paraguay dio pasos para facilitar el emprendimiento, y las EAS son la mejor prueba. Pero el desafío cambió de lugar: ya no pasa solo por acelerar la constitución jurídica, sino por acortar el tiempo total que necesita un negocio para quedar habilitado y empezar a operar.

Para Walter Hermosa, CEO de Baker Tilly Paraguay, firma con presencia global en 147 países, la fragmentación institucional sigue siendo el principal cuello de botella de la formalización. Una EAS con estatuto estándar se constituye íntegramente en línea, en hasta 72 horas hábiles y sin costo. Las sociedades anónimas y las de responsabilidad limitada, en cambio, demandan plazos más largos.

Sin embargo, constituir una empresa no equivale a tenerla habilitada. Según el rubro, entran en juego obligaciones tributarias, municipales, laborales, previsionales y licencias sectoriales. Por eso, Hermosa propone cambiar la métrica: medir, y reducir, el tiempo que transcurre desde la decisión de formalizarse hasta el primer día de operaciones.

Tiempo para constituir la sociedad.

Los mismos datos, una y otra vez

Una empresa en formación debe pasar por registros societarios y tributarios, municipalidades, el IPS, el Ministerio de Trabajo y organismos de habilitación sectorial.

Cuando esas instituciones no comparten la información de forma automática, el empresario termina presentando varias veces los mismos datos y documentos. El resultado: más costos, más demoras y más oportunidades para que surjan nuevas observaciones en el camino.

El país ya cuenta con herramientas clave: el Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (SUACE), la identidad electrónica y las propias EAS. El siguiente paso es profundizar la interoperabilidad, de modo que el Estado pida cada dato una sola vez y lo distribuya internamente.

De las 72 horas a facturar: la brecha invisible

El CEO considera que la constitución digital de las EAS es una fortaleza competitiva de Paraguay. Pero advierte que la comparación con la región debe hacerse con una vara más amplia.

No basta con preguntar cuántas horas lleva obtener una personería jurídica. Hay que contar cuántas gestiones realiza un empresario desde que decide formalizarse hasta que puede emitir una factura, contratar personal y arrancar su actividad.

En los países que más avanzaron, la digitalización vino acompañada de la integración de otros trámites. El foco, sostiene, debe pasar de la simple inscripción a una experiencia integral de apertura empresarial.

El ranking de los vecinos

Chile es uno de los espejos más interesantes. Con «Tu Empresa en un Día», la constitución se hace en un registro electrónico y, si los socios cuentan con firma electrónica avanzada, la sociedad nace y obtiene su RUT en el mismo acto.

Brasil apostó por REDESIM, una plataforma que conecta registros empresariales, administraciones tributarias y organismos de licenciamiento de los niveles federal, estadual y municipal. Las estadísticas oficiales brasileñas registran un promedio de un día y siete horas para las etapas que cubre el proceso de apertura, aunque algunas licencias posteriores quedan fuera de esa medición.

Colombia avanzó con su Ventanilla Única Empresarial, en la misma línea de concentrar trámites y reducir las interacciones del emprendedor.

La lección: digitalizar un formulario no alcanza: también hay que revisar cómo circula la información y qué requisitos son realmente necesarios.

La próxima etapa

Paraguay podría adaptar la identidad digital, formularios únicos, la interoperabilidad institucional, profundizar la firma electrónica, el análisis de riesgo y la eliminación de requisitos redundantes. El denominador común de los casos exitosos, sostiene Hermosa, es que la tecnología llegue de la mano de la simplificación regulatoria.

La EAS, el SUACE y la identidad electrónica son la base de esa nueva fase de modernización. El reto es conectarlos, para que la información acompañe al empresario durante todo el proceso sin obligarlo a repetir datos ante cada institución.

Una apertura más eficiente no solo recortaría tiempos y costos administrativos: también podría sumar más actividades a la economía formal.

Por eso, la pregunta de cuánto demora constituir una empresa debe dar paso a otra más exigente: cuánto tiempo necesita un empresario para estar en condiciones de operar. En esa diferencia se juega la competitividad del entorno de negocios y el rumbo de la transformación digital del Estado.

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