Construir legitimidad desde los resultados
Pertenecer a la familia propietaria puede generar un prejuicio: que el lugar ya está asegurado. Ese fue uno de sus principales desafíos, y la razón por la que desde joven se propuso prepararse, trabajar con disciplina y demostrar con resultados concretos su capacidad para aportar valor.
“Liderar no significa tener todas las respuestas”, sostiene Ramos King. Para ella, implica escuchar, rodearse de personas capaces, tomar decisiones y asumir la responsabilidad por ellas. La legitimidad –afirma– se construye a diario, con coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Su trayectoria en el Grupo RKF estuvo ligada durante años a las finanzas y la estrategia. Hoy, como CFO, acompaña la gestión de las empresas del grupo, donde trabajan cerca de 300 colaboradores directos.
Evolucionar desde las raíces
Uno de los principales hitos del grupo, señala, fue su proceso de profesionalización. El reto de las compañías familiares consiste en evolucionar sin perder lo que las hizo exitosas.
El Grupo RKF fortaleció estructuras, profesionalizó equipos e incorporó tecnología para preparar a sus unidades de negocio ante un mercado cada vez más competitivo. El crecimiento, señala Ramos King, no se mide solo por la facturación, sino por la capacidad de profesionalizar procesos, desarrollar talento y consolidar estructuras sostenibles.
Liderazgo empresarial e institucional
La formación académica fue clave en su trayectoria: es economista, administradora de empresas y tiene un MBA. Pero gran parte del aprendizaje –subraya– llega fuera del aula: en decisiones, errores, negociaciones y experiencias con equipos.
Su elección como la primera presidenta del Club de Ejecutivos del Paraguay es otro hito en la dirección empresarial del país. La entidad reúne a más de 720 socios de más de 60 sectores de la economía. Para Ramos King, la responsabilidad trasciende su empresa y refleja años de trabajo constante.
Decidir y avanzar
Uno de sus principales aprendizajes: no siempre hace falta esperar condiciones perfectas para decidir. “No decidir también es una decisión”, afirma, reivindicando el derecho a equivocarse, corregir y avanzar.
Como madre y empresaria, reconoce el desafío de compatibilizar familia y trabajo. Su experiencia la llevó a valorar la presencia plena en cada ámbito y a construir redes de apoyo.
Su mensaje para las mujeres que buscan liderar: prepararse, aceptar desafíos, buscar mentores y rodearse de personas capaces. Y construir un estilo propio, porque la confianza, sostiene, muchas veces llega después de asumir el desafío y descubrir de qué se es capaz.







