Liderar el mercado no significa dejar de competir, y eso Coca-Cola Paresa lo entiende muy bien, ya que cerró 2025 con una participación del 75,6% en el mercado de gaseosas —medida en volumen—, según datos de Nielsen (firma global de medición de audiencias) consignados por su controladora, Embotelladora Andina, en su informe anual. Esta cifra ayuda a dimensionar su presencia en una categoría histórica, pero la estrategia de la compañía va mucho más allá de defender su producto emblemático.
Para sostener esa posición, la compañía combina una red que llega a comercios de distinto tamaño con nuevas plataformas de pedidos, una oferta de bebidas más diversificada y mejoras en su operación industrial. Por ende, la clave no consiste solo en ocupar espacio en las góndolas, sino en atender demandas de consumo y formas de compra cada vez más variadas.
Melina Bogado, gerente comercial de Coca-Cola Paresa, describe este 2026 como un periodo muy dinámico y de consumidores más atentos a la variedad, la conveniencia y las opciones para cada ocasión, calificando de positivo su balance comercial. Bogado ubica la diversificación y la cercanía con los clientes entre sus prioridades, destacando la campaña asociada al regreso de la Albirroja al Mundial como uno de los momentos de mayor conexión de la marca con el público durante el año.
Alcance comercial
La red de distribución constituye uno de los grandes activos de Paresa, ya que sus más de 55.000 clientes incluyen cadenas de supermercados, tiendas de conveniencia, despensas y pequeños comercios. Esta cifra muestra la escala de la operación y explica por qué la relación con cada punto de venta ocupa un lugar central en las decisiones comerciales; la misma red debe abastecer establecimientos con volúmenes, ritmos de reposición y necesidades muy diferentes.
“Para nosotros, llegar a cada rincón del Paraguay no significa únicamente distribuir bebidas; también significa acompañar a miles de comerciantes que encuentran en nuestros productos una oportunidad para desarrollar sus negocios”, sostiene Bogado.
También es cierto que esa diversidad exige adaptar la atención a cada canal, por lo que Paresa plantea fortalecer el vínculo comercial y ofrecer herramientas para la gestión de sus clientes. La cobertura se combina así con otra transformación: la forma en que los comercios realizan pedidos, efectúan pagos y mantienen contacto con la compañía. De este modo, la tecnología pasa a formar parte de la atención de establecimientos que tradicionalmente dependían de visitas presenciales.
El salto digital
La principal expresión del cambio es Mi Coca-Cola, la plataforma para clientes comerciales; esta permite realizar pedidos, gestionar pagos y administrar la relación con la embotelladora. Según Bogado, casi el 90% de los clientes cuenta con la aplicación, mientras poco más del 80% de la facturación de Paresa pasa actualmente por canales digitales.
Asimismo, la transformación modificó las tareas y procesos comerciales. “Pasamos de un esquema esencialmente físico, donde gran parte del tiempo del vendedor estaba destinado a tomar pedidos, hacia un modelo que complementa el mundo físico con el digital”, explica Bogado. Según la gerente, el NPS, indicador de satisfacción de clientes, mostró una evolución favorable con el nuevo modelo, donde la digitalización complementa la atención presencial con una vía de autogestión para los comercios.
Sobre esa infraestructura se desarrolló Aliados, un programa de fidelización que permite acumular puntos por compras y desafíos dentro de la aplicación y canjearlos por beneficios para cada negocio; según Paresa, miles de despensas y almacenes participan de la iniciativa, que amplía la relación comercial más allá de la toma de pedidos.
Por su parte, Mi Portal Coca-Cola está destinado al consumidor final, ya que desde allí es posible comprar bebidas, elegir presentaciones y optar por envases retornables. De esta manera, la compañía diferencia la atención a comercios del comercio electrónico directo al consumidor.
Más que gaseosas
El portafolio de la compañía convive con una apuesta por ampliar sus opciones para diferentes ocasiones de consumo. Paresa declara una cartera de más de 40 alternativas entre gaseosas, aguas, aguas saborizadas, jugos, bebidas isotónicas y energizantes; junto con Coca-Cola y su variedad Zero Azúcares figuran Sprite, Fanta, Dasani, Aquarius, Powerade, Del Valle, Ades, Schweppes y Monster.
“La diversificación es una parte fundamental de nuestra estrategia comercial; entendemos que los consumidores no eligen siempre la misma bebida ni buscan una única presentación. Por eso, trabajamos para ofrecer alternativas que acompañen tanto los encuentros familiares como las comidas, las celebraciones y los momentos cotidianos”, afirma Bogado.
Por ende, disponer de varias categorías también permite a Paresa atender distintos formatos de comercio, tanto físicos como digitales. La profesional destaca, igualmente, la presencia en el Ranking de Marcas y las distinciones Top of Mind y Top Seller como reflejo del posicionamiento, la confianza y cercanía que genera Coca-Cola.
Si bien las gaseosas continúan siendo fundamentales, se observa una mayor búsqueda de variedad y opciones acordes con distintas preferencias, incluidas las bebidas sin azúcar. Para Paresa, en su lectura del mercado, ofrecer distintos formatos resulta tan relevante como incorporar nuevas5 categorías.
Innovar en formatos
En 2026, la compañía renovó la identidad visual de Coca-Cola Sabor Original y Coca-Cola Zero Azúcares bajo el concepto “Mismo Gran Sabor, Nueva Imagen”. El cambio mantiene el sabor conocido por los consumidores y pasa a diferenciar visualmente ambas variedades; la renovación ilustra una estrategia que busca actualizar marcas consolidadas sin alterar los atributos por los que son reconocidas. También desarrollaron propuestas de Fanta asociadas a Halloween, utilizando fechas especiales como esta para conectar con nuevos públicos.
“La innovación no consiste únicamente en incorporar nuevos productos”, plantea Bogado, siendo que también supone revisar envases y presentaciones para facilitar la experiencia de compra. Esa definición conecta los lanzamientos con las inversiones industriales y las plataformas digitales, buscando no solo introducir un sabor más, sino modificar la forma de producir, presentar y vender.
Paresa también incorporó botellas elaboradas con plástico PET 100% reciclado para Dasani y Sprite, avance que se vincula con la economía circular. A ello se suma una nueva línea de producción de envases de vidrio retornable, destinada a ampliar las alternativas de empaque para distintas ocasiones de compra.
Industria nacional
Paresa produce localmente desde 1965. Su planta de Barcequillo, en San Lorenzo, constituye un componente esencial de esa trayectoria; la empresa ha trabajado en mejoras de eficiencia, automatización y uso responsable de recursos, invirtiendo cada año en la ampliación de su capacidad instalada y el fortalecimiento de su portafolio.
El vínculo con la economía local se refleja en igual medida a través de las compras, ya que, según la firma, aproximadamente el 60% de sus adquisiciones se realiza a la industria paraguaya y el 88% de sus proveedores son nacionales. Estos indicadores muestran el peso de la producción y las empresas locales dentro de su cadena de abastecimiento.
Efecto multiplicador
Igualmente, Paresa calcula que su cadena de valor contribuye a sostener más de 27.000 empleos directos e indirectos; esta estimación comprende la actividad vinculada con proveedores, distribuidores y comerciantes, más allá de la plantilla propia de la embotelladora. El impacto se extiende desde quienes abastecen la operación industrial hasta los negocios que ponen los productos al alcance de los consumidores; toda esa amplitud ayuda a explicar la importancia que Paresa atribuye a su cadena comercial.
Esa relación también se expresa en Estemos Abiertos, programa desarrollado junto con Fundación Paraguaya desde 2020 para acompañar a mujeres, jóvenes y pequeños emprendedores, incluidos dueños de despensas. La iniciativa combina microcréditos con capacitaciones gratuitas en educación financiera, administración, marketing y herramientas digitales para fortalecer esos negocios.
Próxima etapa
Para 2027, Paresa prioriza mejorar la experiencia de compra, ampliar la digitalización y fortalecer la cercanía con sus clientes. La diversificación del portafolio y la evolución de los envases completan las áreas donde observa oportunidades de crecimiento, de la mano de una estrategia de sostenibilidad que contempla el cuidado del agua, el reciclaje y el compromiso con el desarrollo de las comunidades.
Claro está que la competencia no se resuelve únicamente por la preferencia hacia una marca; también intervienen la capacidad de abastecer a miles de puntos de venta, las alternativas para distintos consumidores y la facilidad con que opera cada comercio. En ese cruce entre industria, distribución y tecnología, Paresa busca preservar el liderazgo construido durante más de seis décadas.