La ganadería paraguaya está a punto de marcar un hito. En pocos días, un contenedor con 10 toneladas de carne ovina, aproximadamente 500 corderos, partirá rumbo a los Emiratos Árabes Unidos, luego de años de inversión en genética y el fin de una larga espera para los productores que buscaban una salida industrial.
Mustafá Yambay, directivo de la Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (APCO), conversó con ABC Rural y definió este momento como la “tormenta perfecta”. El éxito de este envío será el termómetro que mida si el campo paraguayo está listo para escalar su producción a niveles industriales.
El fin del dilema logístico
Durante años, el rubro estuvo atrapado en un círculo vicioso: los productores no aumentaban sus majadas por falta de un frigorífico exportador, y la industria no se habilitaba por falta de volumen constante.
“Aparece el frigorífico de exportación (Victoria) y nos dice: ‘Hay pedidos formales desde todo el mundo, ahora depende solamente de nosotros”, explica Yambay.
La industria paga G. 35.000 por kilo gancho, un precio que, si bien es menor al de la venta minorista directa (G. 45.000), ofrece una ventaja clave: la capacidad de vender tropas enteras y lotes cerrados, permitiendo una rotación de capital más dinámica.
La eficiencia como bandera
Para que el negocio sea rentable y sostenible, la eficiencia reproductiva debe ser una realidad. El sector apunta a alcanzar el 100% de destete. En la comparación económica, la relación es clara: 3 a 1. Tres ovinos equivalen a una unidad bovina, pero con un ciclo de retorno mucho más corto si se maneja con tecnología.
La incógnita del censo y el volumen
A pesar del optimismo, una sombra de preocupación irrumpe: la capacidad de abastecimiento. “Me preocupa no poder abastecer a la industria después de tanto esfuerzo. Necesitamos saber cuántos somos y qué tenemos”, advierte.
La urgencia de un censo serio, formal y total de la población ovina es una prioridad estratégica. Sin un documento que respalde la cantidad disponible, la industria no puede proyectar contratos a largo plazo y el mercado internacional exige previsibilidad de los negocios.
La especialización como ventaja competitiva
Para el productor que desea subirse a esta ola exportadora debe especializarse. El manejo de la carga animal, la sanidad controlada y la suplementación estratégica son herramientas indispensables para cumplir con el peso y la calidad que exige el frigorífico Victoria y los compradores internacionales.