--------
Como estamos a pocos días de las elecciones municipales, tuvieron un “abrazo republicano” momentáneo. Pero la tensión se puede reavivar si Alliana no escucha la “sugerencia” del “Patrão”: Juanca Baruja.
--------
“Pinocho” Peña quedó en off side en este encuentro porque está haciendo una de las cosas que más le gusta: usar su cargo público para pasearse.
--------
Por ahora parece que se frena el proyecto de formar un nuevo movimiento fuera de “Horror Colorado”: el “peñismo”.
--------
Hasta el momento tiene 20 miembros más o menos: 15 gobernadores, Alliana, el “ministro Villete” y unos cuantos lápiz de color blanco.
--------
Pero el amor entre los gobernadores y el “peñismo” puede terminar si “Hambre Cero” ya no llega a las jefaturas departamentales.
--------
“Lacre” Núñez les pegó en el “corazón” a los gobernadores con el ñembo programa estrella. Hasta criticó la calidad de la comida que se les entrega a los niños. Eso sí que es criminal.
--------
Los cartistas quieren fundir Asunción y la Municipalidad con tal de seguir en el poder.
--------
Están ofreciendo el contrato colectivo como moneda de cambio. Hasta tiene una cláusula feudal: un jubilado le deja el cargo a su hijo/a.
--------
Y Camilo Pérez, el candidato cartista a intendente, alienta por supuesto porque quiere sentarse en el sillón municipal pero por puro status.
--------
Camilo es el continuismo de “Nenecho” y Luis Bello. Nada bueno se puede esperar de este movimiento.
--------
Ahí está el “alumno fantasma” Hernán David Rivas, exlegislador de “Horror Colorado” y protegido por este movimiento cuando las denuncias de la falsedad de título de abogado comenzaron a crecer.
--------
Sin embargo, el entonces ministro de Educación Eduardo Petta hacía lo posible por darle el cartón de manera meteórica. Ojo que Petta se candidata como concejal cartista para la ciudad de San Lorenzo. Si le quieren castigar electoralmente, le encontrarán en la máquina de votación.
--------
El padre de Rivas, Hernán Ysidro, es candidato a intendente de Tomás Romero Pereira. Otro al que hay que botarlo y no votarlo.