El sistema de apuestas deportivas no beneficia a nadie

Volvió el fútbol en gran parte del mundo, como así también volvieron las apuestas, tal vez más fuertes que nunca debido al contexto económico desfavorable. Esta es entonces, una buena oportunidad para decir que este sistema monopólico-estatal que tenemos en Paraguay no beneficia a nadie: Ni a los usuarios, ni a los no usuarios, y menos a Apostala.

audima

Para entenderlo mejor, nos remontamos al 8 de junio de 2018, mediante una licitación pública, el Estado hizo efectiva la ley de apuestas deportivas que detallaba claramente que solo una empresa puede explotar este servicio, el cual requiere un aporte al estado de un gran porcentaje de las ganancias de la compañía, a ser re invertidos entre entes públicos. Gracias a esto, la casa de apuestas que ya era líder en nuestro mercado, pasa a tener la explotación única del rubro, y en contrapartida el Estado se comprometía a cerrar a los demás competidores, que de un día para el otro pasaron a ser ilegales.

¿Por qué esto no nos beneficia? Vamos por partes, como dijo Jack:

Apostadores:

Imaginate que un día tenés todas las opciones para apostar que quieras, casa 1, casa 2 o casa 20, podés comparar precios o si sos cabulero, hasta elegís el lugar que creés te trae mejor suerte en tus combinadas. A partir de ese día, se te redujeron las opciones, e incluso si decidiste seguir apostando en un lugar “ilegal”, ahora corrés más riesgo de pegar un golpazo favorable y al intentar cobrar tu premio, te encontrás con la puerta del local cerrada, diciéndote enfáticamente: Que te pague Dios.

No apostadores y trabajadores en general, incluso los que no están a favor de este modelo de negocio:

Aquí entra un grupo enorme de personas que de alguna manera se sustentan con las ganancias que les da el deporte, desde los que trabajan dentro del rubro, hasta el independiente que tiene un bar, una canchita de barrio en Coronel Oviedo o incluso al que el hecho de apostar le parezca inmoral. Imaginate que de un día al otro, una de las empresas con las que comerciabas, pasó a ser ilegal, tu auspiciante pasó a ser ilegal, y todo ese flujo comercial se vio directamente distorsionado por la intromisión del Estado. El daño que se ha causado es probablemente, para estas personas, incalculable. No hay algo mejor para el desarrollo de un país que un mercado libre, donde puedas comerciar con quien quieras y con quien mejor te convenga.

Estas interacciones sociales comerciales son tan lucrativas que pueden dar trabajo a miles de paraguayos. Y prohibirlas representan una pérdida de oportunidades incalculables. Desde generación de empleo hasta inversiones que ayuden a una mejora en el mismo espectáculo que representa el fútbol y el deporte en general.

Mensaje aparte para los abolicionistas de las apuestas: Amigos, el que quiere apostar va a apostar, sea aquí, en una empresa americana, europea, asiática o donde quiera, ya existe algo que lo permite y se llama internet.

La empresa ganadora de la licitación, ya era la mejor del rubro local, ni siquiera la primera, sino que en poco tiempo se volvió la mejor, arrancando desde el interior y logrando un liderazgo en Asunción y en todo el país. De un día al otro, viene papá Estado y te dice que te va a quitar más del 20% de tu recaudación, para dársela al “pueblo” y en contrapartida, se encargará de clausurar a tus ahora ex competidores. Bueno, como ustedes sabrán eso no pasa, si bien hubieron algunos cierres, varias de esas compañías, devenidas en ilegales de un día al otro, siguen operando. Esto además partiendo de un supuesto muy pero muy fuerte, que es la falaz idea de que ese dinero realmente está yendo al pueblo y no a los bolsillos de los políticos de turno.

No solo eso, ahora además, cada vez que un árbitro pifie en sus decisiones, medio país te va a acusar de determinar en totalidad, el resultado de un partido de fútbol, como si eso fuera realmente posible, dejándote como el villano del fin de semana

Para la consideración del lector: ¿Quién va a querer invertir en un país donde en cualquier momento se puede meter un gobierno a destruir tus sueños?

Lo
más leído
del día