Velada ocupación de Itaipú

“Brasil erigirá con Itaipú una ‘muralla’ en la frontera” decía uno de los titulares sobre un tema que pasó, como tantos otros, desapercibido esta semana.

audima

Hagamos un mea culpa. ¿Vale?

A la mayoría de los paraguayos (me incluyo, eh!) nos resulta en las generalidades de los casos indiferente todo aquello que se divulgue desde las Binacionales, porque claramente solo nos interesa “tener luz en casa” y en algunas que otras ocasiones indignarnos vía telemática por los robos descarados y escandalosos desde estas u otras entidades públicas. Y con esta actitud –déjenme recordarles– que en Brasil “todo mundo tá feliz”, especialmente en el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro y su puntal de Exteriores Itamaraty.

Añade la crónica que se trata de un proyecto denominado “Smart Wall” (muro inteligente) y que dieron su acuerdo para la implementación del plan representantes de la Entidad Binacional Itaipú, el Parque Tecnológico Itaipú (PTI) e IRS (¿alguien sabe lo que significa?, y que la finalidad es aplicar tecnología para combatir al contrabando y otros delitos de frontera, que claramente Paraguay nunca pudo controlar con eficiencia, dejando espacio para que Brasil haga lo que quiera. Total el “contrabandista es Paraguay”, aunque quienes lideren las bandas sean brasileños.

Es una realidad que nos confronta, pero así piensan y es lo que buscan instalar desde el otro margen del Paraná.

Fíjense: ante una controversia internacional, ¿quién queda como el informal?

La información del “muro”, sin embargo, no es un hecho menor, pese a que así como dicen en las redes sociales fue “A nadie” (cuando un hecho o evento no interesa a los demás) sí debería importarnos, y mucho.

El “A nadie” aplica claramente para los detalles difundidos del Smart Wall, porque todo es secundario frente a la cuestión de fondo:

El “control inteligente” de Brasil sobre la franja de dominio de la Central Hidroeléctrica de Itaipú es una velada ocupación bajo el cuento de combate al contrabando por parte del vecino país que como siempre lo hizo actúa como un imperio y los sucesivos gobiernos paraguayos de turno son sus súbditos.

Lo del Smart Wall solo es una muestra de lo que Brasil está dispuesto a hacer, en principio solapadamente, para en un mediano o largo plazo tomar lo que siempre consideraron solo suyo: Itaipú.

Y si con esta acción mínima nuestras autoridades no reaccionan con patriotismo y ceden a los intereses brasileños, imagínense lo que se viene con la negociación del Anexo C del Tratado de Itaipú, momento para el que Brasil ya tiene listo un gran laberinto y más “espejitos” para engatusar al Paraguay y seguir con los mismos privilegios de hace 50 años.

viviana@abc.com.py

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