Resulta oportuno recordar que Ayolas, asentada a orillas del río Paraná, nació y creció como comunidad con la pesca como eje económico central. Esa realidad se mantuvo por décadas y, hasta la actualidad, la economía local y el sector turístico dependen de la actividad pesquera en aproximadamente un 80%.
Es una cifra que llama la atención si se considera la presencia en la ciudad de la Central Hidroeléctrica Yacyretá (EBY), generadora de millones de dólares diarios. Esa riqueza no se traduce en desarrollo local ni en mayores oportunidades de empleo en la localidad.
Paradójicamente, aun albergando la represa de la EBY, símbolo de altos salarios y estabilidad laboral, la participación de mano de obra ayolense es mínima, ya que menos del 10% de los funcionarios son oriundos de la ciudad. Esta situación obliga a quienes no migraron en busca de mejores oportunidades a recurrir, casi de manera exclusiva, a la pesca como medio de subsistencia, aun en condiciones cada vez más adversas.
El escenario actual es consecuencia directa de sucesivas promesas electorales incumplidas, como la anunciada instalación de parques industriales capaces de generar empleo y dinamizar la economía local y regional. A la falta de políticas sostenidas se suman problemas ambientales que golpean de lleno al sector, como la pesca furtiva, la bajante del río aguas abajo de la represa y la proliferación de algas.
Estos factores afectan no solo al ecosistema del río Paraná, sino también a la navegación y al sustento de unas 300 familias que dependen directamente de la pesca.
Los pescadores vienen pidiendo soluciones a estos problemas desde hace meses, pero no obtuvieron respuestas concretas. Ante esto, advierten que el deterioro podría ser irreversible si no se actúa a tiempo.
Ante el panorama, Ayolas, conocida como “El paraíso junto al río” y destino tradicional para la pesca deportiva del dorado, enfrenta hoy el desafío de preservar su identidad productiva, cultural y ambiental. De la voluntad política y de decisiones responsables de las autoridades nacionales, departamentales y locales dependerá que esta riqueza natural se recupere.
miguel.rodriguez@abc.com.py