Le “convencieron” para el efecto sus propios correlí de HC que durante tanto tiempo lo mimaron, le blindaron contra todo mal, le encubrieron su título mau de “dotor” abogado y le convirtieron en juez de jueces siendo un analfabeto avanzado.
Todo lo que representó el señor Rivas para escarnio del Poder Legislativo donde exhibió sin filtros su inmejorable ignorancia no es solo responsabilidad suya. Está el movimiento político que lo prohijó. Todos saben que las acciones de tal movimiento giran exclusivamente en torno a los caprichos, las veleidades y los divagues de “don Horacio”. Hernancito fue su peluche político preferido, por lo que se puede ver. Hasta dónde le permitió trepar en la escala de las vanidades. Los militantes de Honor Colorado no tuvieron más que bajar la cabeza y entronizar a Hernán. Era la orden.
El abogado Oscar Paciello reveló que él y Jorge Kronawetter no se opusieron al nombramiento de Rivas como presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) —pese a su supina incapacidad ya que ni era abogado— simplemente por “cuestiones electorales”. No especificó cuáles fueron precisamente dichas cuestiones.
Pero así se manejan asuntos de alta importancia en este país: por los delirios de un megalómano o por “cuestiones electorales”. La ley y el decoro de las instituciones poco importan
En lo relativo a Rivas específicamente, algo pasó camino al Quincho. Días pasados nada menos que el presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes), el cartista José Duarte Penayo, negó que Hernancito fuera abogado. Poco después, la Sala Penal de la Corte Suprema anuló el sobreseimiento definitivo del no-abogado y éste irá a juicio oral y público por presunto título falso.
Llamativa fue la firmeza de Duarte Penayo: “…casos como el de este señor (Rivas) y otros constituyen estafas colectivas que el Paraguay no puede tolerar más, porque hay una generación que se está esforzando y que ve esto como una ofensa inaceptable”.
Declaraciones como éstas, provenientes de carpa amiga, habrían sido impensables tiempo atrás respecto a protegidos del Jefe.
Aunque no cartista, pero colorado al fin, el senador Luis Pettengill deploró la corrupción en las instituciones públicas y afirmó que “el problema ya se encuentra desbordado”. Recordó al respecto a Rivas y a Erico Galeano.
Un colorado alarmado por la corrupción suena a algo alarmante (para las autoridades coloradas). En el coloradismo no son solo Rivas y Erico los únicos casos. Hay muchísimos sinvergüenzas más blindados por el poder.
Es saludable que en el caracú del “glorioso partido” se hable de corrupción y se deje libre de presiones a la justicia para el justo castigo a los sinvergüenzas.
Y está también la responsabilidad de la sociedad. No puede seguir la gente votando a inmorales, ignorantes y ladrones. Ya basta de Rivas y basta de la gente que protege a los Rivas. Ya ovaléma.
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