La Perla de la contaminación

La ciudad de Encarnación, declarada como la “Perla del Paraguay”, tiene una serie de arroyos subembalsados que sufren de una contaminación por descargas directas de contaminantes. El hallazgo reciente de dos nutrias de río muertas encendió las alarmas.

Las autoridades continúan sin tomar acciones y solo buscan culparse entre sí, mientras la población, harta de promesas, sufre a diario las consecuencias de la mala gestión de este sistema en la ciudad. La preocupación crece debido a que a inicios de mes, se hallaron dos ejemplares de lobope, o nutria de río, muertas en el subembalse del arroyo Mbói ka’ê. Llama la atención que estos casos no fueron investigados en ninguna instancia, para descartar que tengan relación con la contaminación del agua. Además, la presencia masiva de plantas acuáticas invasoras de tipo macrófita son un síntoma claro de la presencia de material orgánico y contaminantes en el agua.

En el barrio San Pedro de Encarnación, cerca de una de las estaciones de bombeo de la red cloacal de la ciudad, en una desembocadura al arroyo Yacu Paso, existe una constante pérdida de aguas negras que caen directamente a los arroyos.

Este tipo de episodios aparentemente se está replicando en varios puntos de la ciudad, debido a que –según informes técnicos– varias bombas de este sistema estarían fuera de servicio. Los pobladores locales lamentaron que todos los candidatos pasaron solamente a sacar fotos para sus campañas, pero ninguno gestionó soluciones al problema que se repite hace al menos un año.

La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) es la actual responsable de este sistema cloacal. Desde la institución no admiten que las bombas estén fuera de servicio, pero refieren que hay un compromiso de comprar 39 de las 63 que existen en la ciudad. Esto sugiere que más de la mitad del sistema está sin un funcionamiento óptimo, debido al desgaste.

Los cuerpos de agua que rodean a la ciudad de Encarnación son arroyos con valles inundados y subembalsados, tras la subida a cota 83 del río Paraná. Los mismos son extremadamente vulnerables a contaminación, debido a que tienen poca velocidad y casi nula capacidad de autodepuración, como lo tendría en otro punto más elevado de su cuenca.

Todos los vertidos arrojados en ellos permanecen y contaminan constantemente, reduciendo la calidad del agua. La Cámara de Diputados tendría informes que confirmarían un gran deterioro de estos cauces hídricos, por lo que agendaron una constatación de este sistema de bombeo cloacal, pero que llamativamente fue suspendida a última hora.

El deterioro de la salud de los cauces puede generar no solamente problemas de salud de la fauna y flora local, sino también afectar a las poblaciones urbanas que rodea. Es crucial que más allá de hallar solamente culpables, se tomen acciones reales para frenar la contaminación y recuperar el equilibrio de la calidad de agua en la ciudad.

sergio.gonzalez@abc.com.py

Lo
más leído
del día