GAFI nos sopapeó con tres certezas: Paraguay no investigaba, no procesaba y no sancionaba el lavado de dinero. Nos permitieron salvar el examen pero sujetos a un régimen de seguimiento intensificado donde nos exigieron que subsanemos “las debilidades y oportunidades de mejora identificadas por el Equipo Evaluador durante el proceso. El seguimiento intensificado de Paraguay se extenderá hasta el año 2028”, dice en su página el organismo.
El viernes recordé las advertencias del GAFI. Y es que el ex titular del ente antilavado Seprelad durante el gobierno de Cartes, Oscar Boidanich, estaría encaminado a ser salvado judicialmente. Aunque sus propias funcionarias habrían admitido manipulaciones documentales en el caso Darío Messer (hermano del alma de HC), la fiscalía está pidiendo una tímida condena y el Tribunal que lo juzga estaría conformado por al menos un acólito de Cartes, el juez Darío Báez.
El 17 de abril del 2018 nuestro diario publicó con lujo de detalles los impunes y millonarios movimientos de dinero de dudoso origen de Darío Messer. Esa misma mañana, Boidanich (que era titular de Seprelad entonces) salió corriendo a entregar una frondosa carpeta a la entonces Fiscal General Sandra Quiñonez. Hasta ese entonces, no había elevado NI UN SOLO INFORME a la Fiscalía sobre el doleiro brasileño pese a que habría tenido indicios desde el 2016, incluso desde antes también.
El Ministerio Público emitió entonces un demoledor comunicado, deslindando responsabilidades. No tardamos en enterarnos que la Seprelad de Boidanich ya había sido informada por Brasil sobre el Messer “hermano del alma” de Cartes.
Las vueltas de la vida. Hoy día, la que fue fiscal del caso Messer es titular de la secretaría antilavado Seprelad, Liliana Alcaraz. Y el fiscal del caso Messer, Francisco Cabrera, es uno de los que pide apenas dos años para quien habría encubierto uno de los más escandalosos lavados de dinero que él mismo investigó. No es un chiste, es el cambalache paraguayo donde, como dice la música, “es lo mismo el que labura / noche y día como un buey / que el que vive de los otros /que el que mata o el que cura / o está fuera de la ley”.
Mientras nosotros naturalizamos estos entuertos, GAFI sigue examinándonos. Juegan con fuego.
mabel@abc.com.py